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Isabel Traductora
 
Historia de Chuy
 
LAS GUARDIAS COLONIALES

Fueron creadas alrededor de 1751, como puestos militares, por orden del Gobernador de Montevideo José Joaquín de Viana.

Se emplazaron en puntos estratégicos, cercanías de pasos y en sitios adecuados para dominar la comarca. Jalonaron las costas desde la Colonia del Sacramento a las lejanas tierras de Río Grande de San Pedro. 

En Informes y oficios de esos años aparecen los nombres de esas guardias: de Santa Lucía, de San José, Buceo, Casupá, Pando, Solís Grande, Pan de Azúcar. Maldonado, José Ignacio, Garzón, del Mangrullo, de don Carlos, Castillos, de los Cerros de Navarro, del Chuy, de los Duraznos, de Cerro Largo... 

Cumplieron importante misión en la organización del territorio y en la protección de las personas y haciendas.

“…Milicias de Santa Fé, de Buenos Aires, de Montevideo, Dragones y Blandengues, se alternaron en las sucesivas y cambiantes dotaciones de esos puestos; gente toda de campo que forzosamente debían excederse en su función militar, para atender sus propias necesidades y las de muchos de los vecinos pobladores de entonces…” Algunas construcciones que sirvieron de asiento a esas guardias fueron levantadas de piedra. En sus ruinas puede verse la anchura y extensión de los muros, que recuerdan a los fortines. Hay cimientos que denuncian la existencia de calabozos y varias habitaciones. Muchas tenían corrales de palmas y mangueras de piedra”. Según la región, llegaron a albergar a oficiales, cabos y gran número de soldados. 

Los múltiples cometidos que tuvieron los guardias militares fueron:

 
Adelantar -por tierra- la noticia del acercamiento de Navíos hacia Maldonado, Montevideo y Buenos Aires;
  Servicio de correos;
  Muda de caballos para el relevo de los chasques;
  Enfermería;
  Posada;
  Represión del contrabando, robos y otros delitos: Defensa contra los indios y matreros
  Protección de los caminos, de las familias campesinas y de los ganados de las estancias realengas.

Cita de los colonizadores sobre las guardias coloniales 

“Es preocupación fundamental de los gobernantes rioplatenses tomar medidas tendientes a reprimir el contrabando, entre esas indefinidas tierras portuguesas y españolas, estableciendo guardias militares y a la vez que repriman el contrabando, van delimitando la frontera (Sobre la creación de la guardia militar de Cerro Largo-Río de la Plata y Banda Oriental”_ Prof. Navarrete, Borche y Silveira). 

“La colonización española en nuestro departamento no hubiera sido posible sin la protección de la fuerza armada. Los peligros eran demasiado grandes para que el estanciero pudiera hacerles frente él solo. Esa protección se prestó por las guardias, los blandengues (policía rural montada) y los regimientos de Santa Teresa y Maldonado” (“Hoy es Historia” Prof. Amadeo Molina Faget) 

La Guardia del Chuy

Se dice que “la sola presencia de las guardias en las soledades de los campos, o en la costas, significó una barrera para los malhechores y un amparo para los vecinos y gente de paso”

 Corta fue la vida de algunos de estos puestos. Unos funcionaron muchas décadas, otros se transformaron en posta de correos o dieron origen a centros poblados

Analizando documentos encontramos  guardias  levantadas a ambos lados  del  Arroyo Chuy, resultado de los intereses y relaciones que primaron en las Cortes de las coronas españolas y portuguesas La siguiente reseña nos ilustra acerca de aspectos de las mismas.

1753 -
Situados los portugueses sobre Río Grande de San Pedro y sin reservar medios ni ocasión, establecieron una guardia sobre el Chuy, porción de estancias a la orilla de este arroyo, extendiéndose 16 leguas hasta Castillos Grandes, poco después de las Conferencias que este último paraje tuvo el Marqués de Valdelirios con el Conde de Bobadela (Comisarios de ambas coronas que trabajaban en la demarcación de límites).
1761 -

De los diarios e informes manuscritos de las recorridas por 1760 los campos, sobresalen los del Sargento Pedro de Lara. Por los campos de Rocha, en este año, existentes en el Archivo General de la Nación Argentina.

El Sgto. de Lara tiene la misión “muy secreta” de ir a la estancia de Félix José, el portugués, en Castillos Chicos y a la frontera de la Banda Oriental, a informar con toda cautela “Si los portugueses se mantienen aún en los fuertes de San Miguel, San Gonzalo y en la Guardia del Chuy”... Del diálogo de Lara con Félix José, extraemos: -“...y no puede entrar nadie en el Chuy y yo le respondo con buen modo que acá no se habla nada de eso y también me dijo sin que yo le preguntara nada que ni en Chuy, ni en San Miguel tienen tropas, solamente algunos soldados...”

1762 -
Con motivo de la rendición de la Colonia del Sacramento, que pasa a las fuerzas españolas, el General Pedro de Cevallos se dirigió a los portugueses, exigiendo: ...el desalojo del Yacuy, Río Pardo, San Amaro, Río Grande, San Gonzalo, San Miguel, Guardia del Chuy, con todas sus estancias y las islas de Martín García y Dos Hermanos...”
1763 -

Al crearse la Comandancia Militar de Maldonado, entre los cometidos confiados están: “la defensa y seguridad del Puerto de Maldonado y su isla y el sostén de las posesiones españolas que tenemos hasta Río Grande. Tiene también a su cargo el cuidado de las estancias realengas, ubicar a las guardias militares en lugares estratégicos y otras funciones… “habían logrado disminuir los peligros y robos de ganado, verificados ya por partidas portuguesas o desertores españoles, otros que unidos a los gauderios o por sí solos otras veces, pero todos recibían protección y en forma muy especial, de la Guardia de Chuy”.

Como se afirma esta guardia fomentaba por un lado la actividad ilícita y por otro, armándose y fortaleciéndose reflejaba un mayor peligro para los españoles. Según investigaciones realizadas para el trabajo “Tratado de limites y defensa de fronteras” por la Maestra Lilián López, se habría ubicado la zona en que estuvo levantada dicha guardia, en territorio brasileño, al oeste del actual balneario “Alborada”. Se han encontrado postes, otros materiales y un mojón o marco que no ha podido ser removido con la maquinaria de un arrozal de la zona.

1777 -
Recibe Juan José de Vértiz (Gobernador y Capitán de las Provincias del Río de la Plata) la noticia de que el rancho de la Guardia del Chuy está en mal estado. “…se está cayendo y todo descubierto”.
1778 -
“De los diez soldados del Regimiento de Infantería de Buenos Aires que estaban destacados en la Guardia de la Barra del Chuy, desertaron ocho, alzándose con 29 caballos reyunos, de los que estaban con la boyada en las lomas del Escudero.
1784 -
Con motivo de la demarcación de los limites hispano-lusitanos: “…para replantearlo en el terreno. Tanto España como Portugal trasladaron al lugar una importante cantidad de hombres de ciencia de la época…” Los trabajos comenzaron en febrero de 1784 en la Guardia de Chuy”.
1826 -
Luego de la célebre Sableada del Chuy, el primer día del año, en que Leonardo Olivera y sus tropas sorprenden a la guardia brasileña en el Paso Real de nuestro arroyo, estampará en su parte:

“En mi comunicado anterior, que hice a V.E. desde el Chuy con el parte de nuestra empresa, ofrecí darle uno más circunstanciado, en cuanto lo permitieran mis ocupaciones…”, “…y disponiéndonos para el amanecer del día primero del presente año. Dar el golpe en el Chuy, como verifiqué, con la mayor precaución, agarrándolos en su campamento, tan sumamente descuidados, que los recordamos al ruido de clarines y cornetas, que tocaban a la carga, quedando ya antes bien dispuestas mis divisiones, a fin de que en caso que hicieran alguna resistencia, llevarlos con los encuentros de los caballos y pasar por encima de su acampamento, lo que no fue preciso; por cuanto la única defensa que hicieron fue tirar unos cinco o seis tiros, y echarse inmediatamente a una laguna y bañado, sin más armas que la ligereza de sus pies, quedando muertos, como ya dije a V.E. sobre veinte, un Capitán y un soldado herido, los cuales dejé en una casa del mismo Chuy, por no tener como conducirlos, para que aquella familia los tratase de curar…” 

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