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Isabel Traductora
 
Jack el Destripador
 
ASESINATO A 150 METROS DEL HOSPITAL
ARMANDO UN VIEJO ROMPECABEZAS

SUMARIO DE LA ANTERIOR

La nota 2 permitió conocer las corrientes migratorias que llegaron a la Inglaterra del período victoriano, así como las características del barrio londinense estremecido por el asesino serial.
Más aún. Se vio el empoderamiento de la nueva sociedad capitalista y  la expansión colonial inglesa. También el caldo social de cultivo en cuya atmósfera apareció un asesino desconocido, investigado por el Lic. Eduardo Cuitiño -autor de “Jack el destripador. Un enigma con solución”-, quien ahora explica aspectos de su indagatoria. 

UN PUZZLE COMPLEJO

Anticipándose a su libro, el matemático uruguayo advierte sobre las dificultades con que tropezaron antecesores suyos. Y habla de su método para individualizar al siniestro sujeto (1):
-"No hay certezas; las probabilidades nos pueden dar luz en todo esto. En aquella época la psiquiatría no estaba desarrollada; tampoco las policías”.
Lo que propongo es un criterio estadístico y matemático: hay que encontrar la pieza de un puzzle”. Y agregaba, ejemplificando: -“Es como si te faltara una sola pieza, muy difícil, que quizá tenga dieciséis lados. La pieza que encaje por esos dieciséis lados tendría que ser la que esclarezca el enigma”.
Se preguntó entonces: -“¿Cuáles son esos lados?"
Veamos con él algunos detalles de su ejercicio racional.
Manifiesta Cuitiño: -“Está claro que una mujer no podría ser, por una cuestión de fuerza de brazos. Si se analiza el “modus operandi” de los asesinatos, el malhechor debía tener una considerable fuerza de brazos. Su estrategia primero debió ser pegar un golpe de puño, casi a nivel del desmayo y después, asesinar.
El segundo aspecto es que debió ser zurdo. Eso lo dijeron los médicos de la época, y sus cartas tienen la caligrafía de un zurdo, porque tiende a escribir sin respetar el margen izquierdo.
Debía tener una inteligencia mayor a la media. Es una característica que plantean los psiquiatras.
Debía vivir en la zona. Este detalle lo sugiere el FBI. Conocía el lugar. Es razonable pensar que trabajaba allí, por los días en que atacaba.
La psiquiatría aporta estadísticamente la edad del psicópata en el momento de mayor actividad, que fue en 1888. En ese año, el asesino frisaría los 36 años.
Pudo no tener hijos; es una posición razonable”.

OTRAS CARACTERÍSTICAS DEL MALHECHOR

Prosigue Cuitiño, entre interrogantes, constataciones y procedimientos: -“Habría que explicar de alguna forma por qué dejó de actuar”. Seguidamente considera ciertos elementos verosímiles: -“Debía tener formación, lo demuestra la caligrafía de sus notas.
Una testigo lo describió como un hombre harapiento, pero de pasado próspero. Si el testimonio de esta persona es cierto, el hombre debía haber tenido un buen pasar y una mala situación económica en ese momento.

Se pueden acumular un montón de detalles y clasificar luego a todos los posibles sospechosos que se te ocurran, en base a una función matemática. Lo que armé fue una función de verosimilitud basada en probabilidades.”
Añade: -"Teniendo en cuenta que el primer asesinato canónico ocurrió a 150 metros del “Royal London Hospital” -que se ubica en el barrio donde ocurrieron los acontecimientos-, una hipótesis muy razonable a testear era que fuese un médico. Tal hipótesis no estaba explotada a fondo. Tenían que buscar a los médicos que trabajaban en la zona y analizar su caligrafía, lo que no ocurrió. Y eso fue lo que yo hice.
Sobreviene, aquí una autopregunta y una verificación inédita sensacional: -“¿Qué encontré?” Contesta: -“Hay un médico que trabajaba en la zona, de 36 años en el momento de los acontecimientos, y con una caligrafía igual” a la de Jack!
El asesino serial, ciento veinticinco años después, araña la red. El especialista Eduardo Cuitiño lo ha identificado con nombre y apellido. El estudio genera una convicción muy alta. Termina el misterio pero, a su costado sobrevive una leyenda pocas veces vista. Quedan colgadas otras interrogantes.
Somos huéspedes victoriamos. Apenas hemos recorrido algunos tramos de las callejas de Capilla Blanca. Vamos por definiciones y hallazgos científicos.
¡Hay mucho, muchísimo más!

 
 
Walter Ernesto Celina - 2014

walter.celina@outlook.com  -  walter.celina@adinet.com.uy