“A mi amiga Lirián, con afecto”
24 de septiembre 1968
Familiares de la maestra Lirián López, nos han acercado una valiosa publicación artesanal realizada por Flugel en épocas magisteriales, que representa hasta el momento el mayor aporte histórico del balneario.
Han transcurrido 47 años y la publicación en cuestión, representa el mayor aporte sobre la historia de los primeros ranchos de Gervasio. Se trata de un trabajo serio y bien documentado, que comienza por el origen del pueblo, los primeros vecinos, el complejo hotelero y dibujos manuales del desarrollo edilicio que fue sufriendo el balneario con el paso de los años.
En el capítulo 1 dedicado a la ubicación geográfica señala que la pequeña población se encuentra “incluida en la llanura del litoral atlántico y sobre la costa se destaca la presencia de cerros y médanos de arena. A su alrededor y en dirección al este se encuentran los bañados que contribuyen a que su flora y fauna sea muy variada. Con playas arenosas y amplias, destacándose la presencia cercana de los Fuertes de Santa Terea y San Miguel, como así también la frontera uruguaya-brasileña.
Tupidos montes de coronillas le dieron a esa región, hasta épocas posteriores a la conquista un aspecto de tierra virgen”. Sobre el origen de los nombres Flugel señala que “en su principio el actual pueblo denominado La Coronilla recibió el nombre de Gervasio, debido a la popularidad de un carretillero que vivía en ese paraje. Su rancho que estaba ubicado al norte del actual canal de Andreoni era muy visitado por los vecinos del lugar. Estos cuando se encontraban con sus camaradas solían decir: “Voy pa los ranchos de Gervasio” o “vengo de los ranchos de Gervasio”.
En poco tiempo, toda la población recibió el nombre del carretillero. Ese nombre se le dio luego a la población que está al norte del pueblo y este recibió un nuevo nombre: La Coronilla, debido a la gran cantidad de árboles de coronillas que crecían por estos parajes. Debido a la popularidad de otro vecino (en nuestros días) el caserío ubicado al oeste del pueblo (una especie de barrio) recibió el nombre de “Capacho”. En consecuencia tenemos; el nombre oficial del pueblo es La Coronilla y los dos barrios que la rodean se denominan Gervasio y “Capacho”.
En el capítulo III, el maestro Flugel señala que “en el año mil novecientos ya había en el paraje denominado Gervasio algunos pocos ranchos. Fue por esa época que los carruajes y las carretas, hicieron su aparición por la zona (las últimas tal vez desde el mil ochocientos y pico ya estarían cruzando por estos campos”. Se fueron creando líneas de transporte que fueron facilitando las comunicaciones con las poblaciones vecinas. Existían las que unían a Montevideo con Santa Vitoria y la otra que unía esta última población con la ciudad de Rocha. La actual ruta 9, era por aquel entonces un camino de tierra que se encontraba ubicado más al oeste del hoy carretero balastado. En los meses de verano los vehículos transitaban cómodamente, pero en invierno el panorama cambiaba. Las lluvias formaban pantanos, haciendo crecer los arroyos de Chafalote y Castillos impidiendo el paso de los carruajes encargados de hacer la línea. Por esta razón el pueblito se veía aislado de los centros de mayor importancia”.
Es posible que ni siquiera el maestro Flugel recuerde la fecha ni las páginas de esta histórica publicación: 55 páginas que culminan con jugosas anécdotas y un plano el pueblo con referencias documentadas.
(Chuy. 2 de setiembre de 1966)