INFORMACIÓN Y CULTURA PARA LA COMUNIDAD
Queremos destacar en esta oportunidad la trayectoria periodística de Antonio Madruga (52) desde el momento que asumió la administración de Radio Chui F.M. en el año 2.011, una empresa comunitaria que ha estado siempre al servicio de la población, ofreciendo un nuevo canal de comunicación dedicado especialmente a la divulgación de las inquietudes populares. Cabe señalar que antes de llegar al periodismo Madruga se desempeñó como publicitario, bancario, radialista, administrador de empresas, y operador de audio en Radio SULINA de Don Pedrito (RS). “Cuando se nos presenta la oportunidad de administrar la Radio –dijo Madruga- nos estábamos desempeñando como Fiscal de Tributos en la Prefeitura do Chui.
Como suele suceder cuando comenzamos a transitar por el periodismo fuimos columnistas de radios y diarios de Santa Catalina y Río Grande del Sur entre los años 1986 y 2003, en que tuvimos un pasaje por los micrófonos de la extinta Radio Chuy AM 1.440 de Uruguay”. Haciendo referencia al cometido de las radios comunitarias, Madruga señaló que son “un tipo especial de emisoras en baja potencia, sin fines de lucro, pero autorizadas a cobrar apoyos culturales para su mantenimiento, apuntando a proporcionar información, cultura y entretenimiento a pequeñas comunidades. Están reglamentadas por ley 9612 de 1998, tratándose de una pequeña estación de radio, que da condiciones para que la comunidad pueda tener un canal de comunicación, abriendo oportunidades para divulgar sus ideas, manifestaciones culturales, tradiciones y hábitos sociales. Estas emisoras están ligadas a la Asociación Mundial de Radios Comunitarias”.
Como podemos observar las radios comunitarias se han convertido en un importante vehículo para tratar intereses comunes de una comunidad. Se trata de una práctica bastante nueva, respaldada por una tecnología innovadora puesta al servicio de los sectores más carenciados de la población. Es fácil observar en su programación el espacio dedicado a los temas de interés general que normalmente no son considerados en otros medios, como lo son las actividades sociales, culturales, seguridad, salud y educación, todos ellos considerados en su zona de influencia. De esta manera la comunidad dispone de un nuevo vehículo para manejar su propia comunicación, que puede no ser muy formal pero que apunta a resolver Las dificultades individuales y colectivas de la sociedad.