Segunda parte
VIDAS PRIVADAS, ESCÁNDALOS UNIVERSALES
La vida privada de cualquier ciudadano es cosa que no debería incumbirnos. Esta regla no es de aceptación lisa y llana. Tiene excepciones.
Entre las cuatro paredes de una residencia o de un hotel pueden suceder acciones delictuosas, lo que da paso a la intervención de la justicia. En cualquier parte. Ocurre en Uruguay, se produce en Estados Unidos de América, estalla en Francia o en el país que Ud. elija.
Un encumbrado político galo, ministro en varias administraciones y, finalmente lanzado como director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) dio un salto al vacío. Fue cuando sendas denuncias judiciales abrieron los procesos respectivos. El primero en USA, el siguiente en Francia.
Las instancias no fueron por llenarse los bolsillos, algo curioso. La afición del sujeto ha sido saltar, como un caníbal sexual, despedazando víctimas femeninas.
No hay duda que la gente del FMI tiene la propiedad de hacer crujir lo que toca. Aún cuando se trate de festicholas, entendiendo por tal la acepción que -para Uruguay y Argentina- da la Real Academia Española al definir el término como “una fiesta ruidosa entre amigos”.
ASALTO EN EL SOFITEL NEW YORK
La cadena hotelera Sofitel se expande por ciudades importantes del mundo con complejos de alta jerarquía. No se califican por estrellas, sino por diamantes.
Al Sofitel New York, situado en el centro de Manhattan y a metros de la 5ta. Avenida, llegó el hercúleo Dominique Strauss Kahn, paladín del FMI.
El País, de Madrid (1) trajo al tapete sucesos que ocurrieran en una habitación que ocupara DSK. Recuerda que, al revelarse la índole de los mismos, “tuvo que abandonar la dirección del FMI tras ser denunciado por violación”.
Lo que ocurrió fue algo insólito. La publicación madrileña lo explicó en su momento, con estos detalles (2):
“La unidad de víctimas especiales de la policía de Nueva York y los fiscales de la ciudad trabajan en la consolidación de un caso de grave agresión sexual que podría costarle a Strauss-Kahn una dura condena, incluida la cárcel. Los cargos contra él se encuentran en la escala más alta de las agresiones sexuales, ya que no se refieren a molestias o acoso no consentido, sino a actos que incluyen el uso de la violencia y que causaron lesiones, aunque leves, a la víctima, que tuvo que ser atendida en un hospital. Solo el intento de violación puede ser castigado con penas de entre 15 y 20 años de cárcel en el Estado de Nueva York.”
UN ADÁN DEL FMI Y LA CAMARERA
“Los hechos, según la versión facilitada por el portavoz de la policía, Paul Browne, ocurrieron en torno a la una de la tarde de aquel domingo. Strauss-Kahn, que había estado antes comiendo con su hija en Nueva York, salió a esa hora desnudo de la ducha de su lujosa suite en el Hotel Sofitel, en la calle 44 del Oeste de Manhattan, y se lanzó sobre una camarera que en ese momento limpiaba un pasillo del interior de la habitación.
Era una suite amplia que cuesta 3.000 dólares la noche. El político francés la empujó al dormitorio y cerró la puerta. La camarera, de 32 años, consiguió escapar hasta el baño, donde de nuevo fue objeto de ataques sexuales. Tras varios minutos de forcejeo, la presunta víctima logró finalmente huir y relató lo sucedido a sus compañeros, quienes inmediatamente llamaron a la policía.
Cuando los agentes llegaron a la habitación de Strauss-Kahn, este ya había abandonado el lugar, dejando signos de haber salido precipitadamente. Según la versión policial, dejó olvidado su teléfono móvil. Cuando los policías averiguaron que se había trasladado al aeropuerto John Kennedy, acudieron en su búsqueda y consiguieron detenerlo -a bordo de la cabina de primera clase- de un avión de Air France con destino a París, 10 minutos antes de su despegue…”
Tras un acuerdo multimillonario, la página judicial en Estados Unidos de América se cerró.
Pero, cuando todo se olvidaba y Dominique Strauss Kahn barajaba la posibilidad de ser el presidente socialista de Francia, orgías con prostitutas lo tiraron al fondo de un barranco.
¡Ironías de la historia, qué tiene lo suyo!
Usted lo verá.
NOTAS:
(1) Edición del 17.02.2015. Periodista Gabriela Cañas.
(2) Edición del 17.05.2011
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