Tercera parte
EL SÁTIRO DEL FMI
El episodio del hotel Sofitel Nueva York -tratado en la nota anterior- fue divulgado por el diario madrileño El País con suma prudencia. Dominique Strauss Kahn, en ese instante era director gerente del FMI, entidad a la que está suscrito Uruguay.
El parte policial citado, con la asepsia que los caracteriza, omitió establecer que DSK era, en rigor, un sátiro. Tal como se presentaba a estos especímenes en la mitología grecorromana: animal divinizado (esta vez por el poder y el dinero), de espesa barba, orejas y patas cabrunas, cola de chivo o caballo. En actitud lasciva y erección permanente.
La referencia corresponde pues, por otros registros de prensa (1), el bárbaro acorraló a Nafissatou Diallo, una camarera afrodescendiente, con la pretensión de tener sexo oral. Análisis de ADN practicados a la víctima apuntaron contra el sujeto.
Cuando los meses corrían y la memoria colectiva parecía relegar el episodio neoyorkino, estalló una bomba de fragmentación. Ocurrió en Lille, Francia. ¡Otra vez, el animal suelto!
Una publicación bogotana (2) sintetizaba lo acontecido en estos términos: “El 21 de febrero de 2012 fue detenido en Lille, acusado de proxenetismo agravado y desvío de fondos del FMI, junto a otros 11 hombres y 2 mujeres que, según el acta de acusación, organizaron un equipo de prostitutas para servir a su apetito sexual, nada convencional, cuando estaba al frente del Fondo Monetario Internacional y aspiraba a disputar la presidencia de Francia.
En el sumario se tiene constancia de una quincena de orgías organizadas en Bélgica, París, Washington o Nueva York, tomando como base de operaciones el hotel Carlton de Lille, entre 2007 y 2011, a las que se dedicaron unos 100.000 euros.”
Es obvio que los uruguayos, como couta-partistas del FMI, participamos de estos costos.
UN PRONTUARIO HISTÓRICO
El 10 de febrero último el cotidiano español El País, con la pluma de Gabriela Caña, analizó los episodios que tuvieron por centro el tribunal de justicia de Lille, la coqueta cuidad ubicada en el norte galo, en Paso Calais, cerca de la frontera con Bélgica.
A zancadas rescataré algunos momentos informativos.
1.- En lo central la causa ventilada es por proxenetismo agravado. Se pena con diez años de cárcel y multa de un millón y medio de euros.
2.- Tranquilo y locuaz, el imputado manifestó que “había ocurrido la crisis de 2009 y estábamos intentando salvar al planeta de la catástrofe”, aunque el proceso daba la sensación que “mantenía una actividad frenética, desbocada de orgías”. El salvador que condujera al FMI, anotó que apenas “fueron cuatro al año, durante tres años. No más”… El ángel infernal desconocía que las jóvenes que participaban con sus amigos fueran profesionales del sexo.
3.- Junto al compareciente estaban en la audiencia el empresario de una firma antes asociada a Eiffage (3), David Roquet; el también empresario e íntimo de DSK, Fabrice Paszkowski (4) y el jerarca policial Jean-Christophe Lagarde (5). Admitieron que contrataban prostitutas, aunque el ex director del Fondo “desconocía que las veladas sexuales eran pagadas”. Los encuentros alegres se cumplían en Lille, París, Washington, Nueva York, Bruselas. Uno de los proveedores de mujeres era otro imputado: Dominique Alderweireld, apodado Dodo La Saumure (6), un belga propietario de varios burdeles.
4.- En el juicio las meretrices hablaron con claridad. Lo reprodujo la agencia nacional Uypress (7). Acusaron a DSK de tener “un comportamiento animal". Una belga padeció “sexo anal sin consentimiento” y ofreció detalles. Otra relató que lo descubrió “con 8 mujeres en una suite de París” y estimó que “aquello era una carnicería”. Y otra más, reconfirmó “ejercicios contra natura” bajo “relaciones de fuerza”.
Colofón: En las cumbres doradas ¿qué prevalece? Simple: la ley del oro. Las mujeres retiraron sus cargos. El fiscal pidió la absolución del corrupto.
Sólo quedan los hechos, colgados al viento de una justicia flaca. Y al desnudo, quien fuera gestor del FMI, un socialoide casi presidente de Francia.
NOTAS
(1): El Tiempo - Bogotá - 02.02.2015
(2): Idem antertior.
(3): Eiffage es el tercer grupo francés de la construcción.
(4): Sociedad Medicalis, de equipos médicos.
(5): Superintendente de Seguridad de Lille.
(6): Dodó, “El salmuera”.
(7)): Uypress - 12.02.15
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