Empezaré por establecer que la política es un ejercicio imprescindible de exploración y análisis, todo lo que ha de servir al ciudadano para afinar el pensamiento propio y participar en los debates.
Por consecuencia, se hace imprescindible leer. Es el paso más elemental. Después vendrá todo lo demás, que no es poco.
No me propongo referirme a ninguna cuestión de fondo. Apenas a uno de esos elementos que, concatenados con otros episodios, muestran los zarandeos de las fracciones en que se reparte el gobierno.
La cita referirá mi ex cofrade Esteban Valenti y es meramente incidental. Realicé una lectura que me resultó casi graciosa. Tanto por conocerlo y porque a veces lo leo.
Resulta que El Tano (como afectuosa o despectivamente lo llaman) en el intermedio de una reciente reunión de Asamblea Uruguay -núcleo al que arribaron algunos ex miembros del PCU- salió con su mujer a comer unas pizzas al viejo local del Subte, en Ejido y 18 de Julio, cerquita de donde estaban reunidos.
Quise entender -y hasta me pareció simpático (según ha relatado en Uypress)- que compartiera ese momento de solaz, con jóvenes del Partido Colorado. Era un momento muy especial en que los estómagos y sus jugos gástricos dominaban los cerebros más lúcidos.
Por esas horas un descendiente de José Batlle y Ordóñez, hijo del expresidente Luis Batlle, el otrora presidente Jorge Batlle, había sido sancionado en su agrupación por sugerir votar a candidatos del partido tradicional opuesto.
Es comprensible la desazón de esa bandada de muchachos colorados que, buscando un partido, encuentran que uno de sus referentes baja la guardia y queda en paño menores…
El Tano, dicho respetuosamente, decía en su nota que las personas que participaron de la convocatoria de Asamblea Uruguay, de manera explícita o no declarada, habían llegado con dudas, preocupaciones e interrogantes nuevas.
Me animaría a sostener que la deglución de la pizza fue imperfecta. Tanto que pudo resultar en atragantamiento.
De la indigestión ha dado cuenta el Cr. Enrique Canon. Es miembro de algo llamado Banderas de Liber, que se agrega a la Alianza Progresista del ministro Nin Novoa. Ello le ha reportado la reiteración de su nombramiento al frente de una dependencia del Estado.
A los postres, fue un correo electrónico suyo, casi viralizado, el permitió saber varias cosillas relatadas por el enfurecido frenteamplista.
“Asamblea Uruguay se cae, pero para afuera”, sentenció. Deseó que Astori "dure muchos años como ministro" y que "como político deje paso a otros". Luego, no se privó de calificar a quienes no participaron de la reunión: “Casi todos los colgados del aparato del Estado: ausentes. Unos canallas." Y siguó, escoba en mano: Anotó que de Alianza Progresista de Nin “sólo estuvo el Chileno y en la mañana”, en alusión a Jorge Rodríguez, exprosecretario de la IMM… Calificó al Nuevo Espacio como “la monarquía de los Michelini”, en alusión a los siameses Rafael y Felipe.
Recordó que la mitad de la asistencia había correspondido a Banderas de Líber. Y hasta contó la fraternidad de los comensales.
En las mesas del salón unos pocos concurrentes abrían sus bandejas, con las clásicas milanesas. Astori, en solitario -según su más inveterada costumbre- manejaba tenedor y cuchillo.
Para completar, dos cuadras más allá, en el Subte, otros mordían la dura pizza de la decepción…