El 11 de octubre se conmemoró un nuevo aniversario del Movimiento Afro- Descendientes del norte rochense, contando con el apoyo del MIDES y la participación de diversas instituciones del medio y público en general.
El mismo tuvo carácter informativo revelando circunstancias especiales del pasado afro, siendo además una magnífica oportunidad para los profesores y maestros que son en definitiva los que van a trasmitir estas vivencias a la juventud. Estas actividades estuvieron coordinadas por la Oficina Territorial del Mides a cargo del Prof. Roberto Montiel, contando con la participación de la psicóloga Mónica Correa, Beatriz Ramírez Directora del Departamento de Mujeres Afro- Descendientes y el Prof. Juan Machado quién realizó una reseña histórica del grupo afro. Valeria Sosa y Angélica Ferreira señalaron a Chuynet la importancia del movimiento, considerando que todos los seres humanos tienen el inalienable derecho a la felicidad y la libertad, rechazando todo intento de dominación y sumisión. “Pretendemos mantenernos cada día más unidos sin tener en cuenta las creencias religiosas, ni la posición filosófica, ni las posiciones políticas de quienes se integren al movimiento ya sean estos ricos, pobres, blancos o negros. Se trata de un grupo de mujeres que tras evaluar la situación cultural de la frontera, hemos resuelto convocar a todos los afro-descendientes con la intención de profundizar en nuestra identidad.
En la actualidad tenemos a Paula Méndez como referente del movimiento en esta ciudad, realizando tareas de promoción en la colectividad. También hemos concurrido a Montevideo en varias oportunidades, participando en distintos talles y debatiendo con mujeres políticas de todo el país. Relacionado con la discriminación existente en Chuy, señalaron que “si bien no nos molestan diariamente, es evidente que existe, basta con recorrer el comercio y las oficinas públicas para constatar la ausencia de negros. Si bien se nota en varias reparticiones públicas y privadas, donde más se nota es en las escuelas y liceos, donde la deserción es muy alta. Es más fácil que el hijo del abogado sepa que tiene que estudiar, cosa que no sucede con el hijo del empleado con pocas posibilidades de seguir adelante para emprender una carrera. Si bien muchos integrantes del movimiento “ya no tienen por quién luchar” vamos a seguir por este camino para ser los mejores, sin importarnos que estemos trabajando en la calle, pero demostrando un autoestima que nunca debemos perder.
Estamos iniciando una nueva etapa aprovechando la presencia de la promotora que nos ofrece el Mides para ir planificando nuestras actividades con todas las mujeres afro que se integren al movimiento. Queremos difundir todo lo nuestro y trabajar con la gente de otras localidades que quieran integrarse al grupo. Pensamos además difundir el nombre de personas afro-descendientes, haciendo justicia también con algunas familias que tanto hicieron por esta frontera en el siglo pasado”.
Chuy, octubre de 2009.