ITINERARIO PRODUCTIVO
Existen aún importantes capítulos no tratados en esta reseña cuya finalidad es resaltar la figura de Federico García Lorca, una voz exquisita en el firmamento cultural del siglo XX.
Lo que ha venido de leerse ofrece ya una anticipación suficiente como para efectuar un paréntesis y, a vuelo de pájaro, internarnos en la cronología de su producción, propiamente dicha. Se tratará pues, de un material escueto. Pronunciamientos, viajes, repercusiones, proyectos personales, amores, desdichas y frustraciones, éxitos y aclamaciones formarán parte de lo que resta por examinar.
Un primer artículo, sobre el escritor José Zorrilla, lo suscribió en 1917. Por entonces ya participaba en veladas, con intervenciones orales o ejecutando al piano autores clásicos y aires andaluces.
En 1918 aparece su libro Impresiones y Paisajes.
En 1920 estrena la obra teatral El Maleficio de la Mariposa, asistido en los figurines por el pintor uruguayo Rafael Barradas.
En 1921 edita Libro de Poemas.
En 1923 pone en escena las comedias titiriteras La Niña que Riega la Albahaca y El Príncipe Preguntón.
En 1927 presenta una muestra pictórica. Aparece Libro de Canciones.
En 1928 formaliza la revista literaria Gallo, que tendrá dos números. También este año se conoce la versión primera de Romancero Gitano.
En 1929 llegará a Nueva York.
En 1932, de regreso a España, encabezará la compañía universitaria de teatro La Barraca, una forma de difusión renovada de obras del Siglo de Oro. Preferencialmente se volcará al teatro, hasta la noche aciaga del barranco de Viznar.
Amasando versos -desde el 1930 hasta su final- la pluma de FGL creará Poeta de Nueva York, más estrofas de inspiración arábigoandaluza o la memorable elegía Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, su amigo, un torero filósofo arrastrado en una corrida.
Bodas de Sangre en 1933. Yerma en 1934. La Casa de Bernarda Alba en 1936. Aluden a conflictos y tragedias del cotidiano humano y sensibilizan por la suerte del prójimo.
LISTA DE OBRAS ESENCIALES
POESÍA: Libro de poemas (1921). Poema del cante jondo (1921). Oda a Salvador Dalí (1926). Romancero gitano (1928). Poeta en Nueva York (1930). Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935). Seis poemas galegos (1935). Diván del Tamarit (1936). Sonetos del amor oscuro (1936).
TEATRO: El maleficio de la mariposa (1921). Mariana Pineda (1927). La zapatera prodigiosa (1930). Retablillo de Don Cristóbal (1928). El público (1930). Así que pasen cinco años (1930). Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín (1933). Bodas de sangre (1933). Yerma (1934). Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (1935) La casa de Bernarda Alba (1936). La fuerza de la sangre (inacabada) (1936).
PROSA: Impresiones y Paisajes (1918).
VALORACIÓN ACTUAL
Con motivo de la investigación de la Cadena SER que permitiera conocer algunos entretelones del asesinato del poeta, significativa circunstancia ocurrida en abril próximo pasado, José Carlos Rosales -personalidad de la cultura española- abordó la cuestión de la vigencia de FGL.
En su primera anotación subraya, como para destacar esa permanencia invencible: “Algunos poetas tienen la suerte o la pericia de saltar las barreras del tiempo y del espacio y logran ser apreciados en épocas y latitudes muy distintas de aquellas en las que escribieron sus obras.” Ello porque tuvo la cualidad de “dotarse de los mecanismos literarios y conceptuales necesarios para que sus poemas y textos dramáticos funcionaran como lugar de encuentro para todos los que intentan sobrevivir desbordados por la angustia de sus deseos, por el vértigo de su identidad soslayada o por la penuria servil de un sociedad que les volvió la espalda”.
Aprecia que en el libro de Canciones (1917) “están los universales del sentimiento de los que hablaba Antonio Machado. Como también podríamos encontrarlos entre los versos del estremecedor “Romance sonámbulo”: “Pero yo ya no soy yo, / ni mi casa es ya mi casa” (Romancero gitano, Madrid, 1928).”
Existe un “extrañamiento ante la propia identidad y el fatalismo existencial recorren los poemas de Lorca y toman cuerpo en su producción dramática, desde la clausura asfixiante de las pulsiones vitales en La casa de Bernarda Alba a la insana cuadrícula social y sentimental de Bodas de Sangre, cuadrícula que, una vez desbordada con trágico retraso, hundirá a sus protagonistas en la fuga que los llevará a la muerte, tal vez la muerte inevitable o deseada.”
Son aquellos “conflictos atávicos que hunden sus raíces en las zonas más oscuras de la angustia, ese “caballo del pensamiento” en palabras de Jaques Lacan, una angustia ancestral pero también angustia contemporánea, la angustia como uno de los signos de la dañada subjetividad moderna.”
Anota que Federico sostiene una continuidad no desmentida: “Ya desde sus primeros libros (Libro de Poemas, de 1921, o Canciones, de 1927) podrían rastrearse las tres constantes básicas de su concepción poética: tradición, renovación y popularismo. O dicho de otra manera: tradición culta, tradición popular y vanguardia. Sostenidas, moduladas o predominantes, estas cualidades estarán presentes a lo largo de toda su obra.”
NOTA
(1): José Carlos Rosales es un poeta y escritor prolífico, nacido en Granada en 1952. Se licenció en Filología Románica y está graduado como Doctor en Filología Hispánica. Se desempeñó como profesor y catedrático de lengua y literatura españolas en institutos de bachillerato de Córdoba y Granada. Escribió para El País, de Madrid. El 22 de abril último, hizo la valoración de FGL, de la que fueron extractados algunos párrafos. Reside en su ciudad natal.
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