“Como recuerdo de aquellos momentos iníciales de Alternativa Chuy tengo muy presente la preocupación que desde tiempo atrás existía en distintos ámbitos de la ciudad por contar con una institución que brindara oportunidades a jóvenes que por distintas razones veían comprometida su asistencia a centros de estudio formales. Hubo algunos proyectos hacia 1995 que no prosperaron, hasta que el entonces Director de INAU, Sr. Wagner Russi nos hizo saber que había un proyecto que en la ciudad de Rocha no había tenido receptividad y podría instrumentarse en Chuy. Se trataba de un convenio para que, con apoyo de INAU, una ONG local gestionara el trabajo con adolescentes mediante un centro juvenil.
Las reuniones iníciales se llevaron a cabo en el local de la Parroquia, calle 1° de Agosto, y hubo asambleas con muchos interesados en apoyar la idea. Destaco la colaboración del Padre Ernesto, que no solo apoyó la idea sino que hizo contactos a todo nivel para dar forma a la ONG, poniendo a disposición el salón “Belén” sobre calle Ipiranga para iniciar el trabajo con los jóvenes. Se aprobaron los estatutos y se inició el trámite para obtener la personería Jurídica, designándose los cargos de la Directiva presidida por el Dr. Carlos Aristimuño y Comisión Fiscal. En lo personal, me tocó integrar ésta última, junto a la Profesora Sonia Fossati y a Ramón Silva, aunque en las reuniones participábamos todos en forma conjunta resolviendo los problemas que iban surgiendo a medida que el proyecto avanzaba en su puesta en funcionamiento.
Hubo una coordinadora, Melvis, que tenía amplia experiencia en este tipo de centros juveniles, y fue fundamental en esos primeros momentos. Hubo que hacer los contratos para los trabajadores, algunos honorarios y otros rentados, convenios para asistencia médica de urgencia y muchos detalles del día a día.
Estuve en la Comisión Fiscal hasta el 2007 y en ella recuerdo haber trabajado varios ejercicios con Gravíela Alfaro y Oscar Chaux.-
En mayo de 2004, cuando el padre Ernesto volvió a Italia, en el Rotary Club Chuy Frontera se le hizo un reconocimiento, dado que su trabajo fue intenso y de fundamental importancia para que la idea cobrara forma y perdurara en el tiempo, sumado, por supuesto, al de todos aquellos que creyeron que era posible crear, de la nada, una ONG que pretendía cubrir una necesidad urgente de nuestra comunidad” dijo finalmente el Dr. Ferreira Larzabal.