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Por Walter Celina - 20 de Mayo 2016
GARDELIANAS - CAMINATA VIRTUAL POR “EL BAJO” - NOTA 1


MUY FIEL Y RECONQUISTADORA

La siempre atenta mirada que sobre Uruguay mantiene un entrañable amigo porteño, el penalista Carlos Perrotta, me anotició de una caminata que por sitios históricos de la Ciudad Vieja de Montevideo proyecta, para el 19 de junio -natalicio del prócer José Artigas-, un núcleo de ciudadanos.
El Dr. Perrotta tiene prosapia humanista y, como gran gardelista, ama la fantástica música de su tiempo, de mi tiempo: la que responde a la cultura del tango.

Como los gajos de los grandes árboles, la historia entrecruza sus ramajes y, bajo el imperio del tiempo, los brazos más recientes buscan acercarse a los más corpulentos. Sin renunciar al futuro, los hombres hemos aprendido a inclinarnos sobre el pasado. Buscamos la génesis de los ideales patrióticos y las ardorosas luchas por plasmarlos. Encontramos triunfos y derrotas, nunca concluyentes. Indagamos en las costumbres; en las alegrías profundas de nuestros congéneres y en esas tristezas guapas que no enturbian las miradas.
Somos, también, partículas de esa sensibilidad.

Hasta la más simple investigación, para encontrar los tesoros del conocimiento, no puede prescindir de un viaje retrospectivo.
Tomaremos del brazo a nuestro contertulio argentino para escrutar, somerísimamente, aquel Montevideo Colonial.
El desalojo de los portugueses de la zona aledaña a la bahía de Montevideo se llevó a cabo en 1723 por Bruno Mauricio de Zabala, quien en el año siguiente afincaba las primeras familias. En el 26 llegaban pobladores canarios y Pedro Millán delinearía el plano matriz de una ciudad amurallada. La que hoy llamamos Ciudad Vieja.
Las invasiones inglesas de 1806-07 fueron rechazadas exitosamente por la población mixta de Montevideo, coadyuvando con Buenos Aires. Lo que le valió el título real de “Muy fiel y reconquistadora”. Era un baluarte del sistema español.

LA CASA DE ARTIGAS EN MONTEVIDEO

José Artigas nació en Montevideo el 19 de junio de 1764 y falleció en el medio rural paraguayo el 23 de septiembre de 1850. Vio la luz en la casa de sus abuelos en una vivienda asentada en lo que hoy son las calles Colón y Cerrito. A pocos pasos, funcionaba la escuela franciscana en que recibiría clases de lecto-escritura, aritmética, retórica y catecismo.
Por allí pasarán, cuando llegue el 19 de junio, los integrantes de la excursión histórica anunciada.
Evocarán al soldado de la unidad de Blandengues de Colonia, plegado a la Revolución de Mayo de 1810. Al que vence a los españoles en Las Piedras, en el primer hecho de armas contra el dominio extranjero. Rememorarán al caudillo orientador de las masas sumergidas de la Banda Oriental, al que proyectara su pensamiento de estadista revolucionario.

Al que tras el levantamiento del 1er. Sitio a Montevideo, por el Triunvirato de Buenos Aires, desplegará su fuerza militar e izará una neta concepción republicana. Al mismo que alcanzará, en el Congreso de los Pueblos Libres, en Concepción del Uruguay, la unión con Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Misiones. Al que en 1815 recuperará Montevideo. Al que traicionado, en un rincón selvático casi ignoto, empuñará la azada y extraerá los frutos fieles de la tierra.
Este hombre singular ¿nació en la casa de piedra que hoy se le asigna o en una vivienda rural de El Sauce, en Canelones? ¿Es posible que su alumbramiento fuera allí, en la Ciudad Vieja de hoy, en otra vivienda: la de Pérez Castellano y Washington?

¿Qué queda de aquel pasado? “El bajo”, hijo de cualquier ciudad, expresa muchas cosas. La “Muy fiel y reconquistadora” lo vio crecer cuando Montevideo resolvió expandirse, más y más, a partir de la Av. 18 de Julio. Este follaje se carga de vidas y todas importan.
El venidero recorrido virtual nos permitirá detenernos en algunos mojones de un rico friso patrimonial, con una cita de Luis Casal Beck (1). Sin perjuicio de lo más descontracturado que aportarán -a una visión gardeliana- páginas legadas por Julio César Puppo (El Hachero), Francisco Canaro con Ivo Pelay o Alberto Mastra (2), entre otros.


NOTAS

(1) Luis Casal Beck. Diario La República. 15.06.2015

(2) Puppo: Del viejo arrabal. Edit. Arca - 1967. Tango de Canaro/Pelay: Casas viejas. 1935. Milonga de Mastra: Miriñaque.1947.