Cuando las ideas “revolucionarias” van desapareciendo, las facultades no responden, y el vigor juvenil pertenece al pasado, es evidente que las personas mayores son encasilladas con el adjetivo natural y académico de viejos. Es posible que la edad y los hábitos rutinarios determinen problemas de salud que suelen agravarse con el paso de los años, condicionando el bienestar de nuestra vejez. Queriendo complementar esta situación se habilitó hace muchos años en esta ciudad un cómodo edificio destinado a personas mayores (65) que requieren su internación, tras un estudio realizado por profesionales de la salud y la comisión directiva que tiene a su cargo la administración del hogar.
Una organización sin fines de lucro tiene a su cargo la responsabilidad de administrar el funcionamiento del HOGAR DE ANCIANOS, cuyo cometido fundamental está dirigido al bienestar de 22 ancianos que superando los 65 años, se encuentran internados en el mismo. La comisión honoraria que controla y fiscaliza su funcionamiento está presidida por María Elisa Juambelt, actuando en secretaría Laura Corbo y en tesorería la contadora Mabel Puig. La encargada del Hogar es desde hace 7 años, María del Carmen Fonseca, quien señaló a esta corresponsalía que correspondía destacar en primer término “el apoyo incondicional del comercio brasileño y los clubes de servicio, Rotary, Leones y la Sociedad Filantrópica Cristóbal Colon que colaboran permanentemente con el Hogar.
También la Intendencia Departamental que mensualmente nos envía 50.000 pesos destinados al pago del BPS correspondiente a los funcionarios. Los residentes que cobran pensión a la vejes hacen un aporte total que en la actualidad es de 8.800 pesos, si es jubilado el 85 %. El médico que atiende a los residentes es el Dr. Giambiasi, quien supervisa los ingresos teniendo en cuenta un reglamento del BPS que marca las pautas que determinan finalmente quienes están en condiciones de ingresar. Disponemos de personal de enfermería con turnos de 6 horas realizando curas y medicaciones.
También aceptamos pacientes con demencia senil, aunque la reglamentación establece que deben caminar por sus propios medios, y si luego les pasa algo es lógico que permanezcan en el hogar. Es necesario aclarar que el personal no es especializado sino auxiliar de servicio, con capacitación especial para atender a los abuelos que en todos los casos deben superar los 65 años de edad. Contamos además con una profesora de gimnasia que dirige los ejercicios teniendo en cuenta las distintas capacidades de los internos, trabajando fundamentalmente con las manos y las piernas. Si bien existen algunas carencias en estos momentos se nota la falta de leña para mantener la temperatura ambiental en las mejores condiciones.
En el terreno de los agradecimientos- dijo finalmente María del Carmen- queremos señalar el apoyo diario de panadería Gianini que durante muchos años atiende la demanda del hogar, como así también los establecimientos Mini-Mar, Londres y Lisboa que nos envían diariamente las canastas de productos alimenticios. Corresponde destacar también el aporte de la Administración de Aduanas que nos hace llegar en forma periódica productos perecederos incautados en algunos procedimientos”.