POLVOS Y LODOS
Entre las 4 visitas cumplidas a Uruguay, en 2006, por Guido Antonini Wilson -el misterioso “hombre de la valija- y 2 adicionales, ocurridas en 2007, y los contactos del personaje con UMISSA -la constructora de kits para viviendas-, agua a raudales comenzaría a correr bajo el puente que vincularía al PIT-CNT con empresas del ramo, entidades reguladoras y algunos operadores de notoriedad.
La Federación Uruguaya de Cooperativas de Viviendas por Ayuda Mutua (FUCVAM), siempre comunicada con la central sindical, tiró de la manta. Solicitó se investigaran los vínculos de parlamentarios y familiares relacionados a UMISSA, así como la eventual ligazón del representante diplomático uruguayo en Caracas con contratistas locales.
Concluyendo el 2013 las estructuras de la comisión de viviendas de la intergremial mostraron vicios de armado inocultables. La existencia objetiva de un grupo partidario cerrado. Y sospechas de corrupción.
A lo ya visto en las notas 1 y 2, podrán apreciarse otras perlas.
Recuérdense al empleado umiseño y directivo metalúrgico Eduardo Burgos, hombre de confianza en la central de Juan Castillo y Marcelo Abdala, quien a la par de compañero revistaba como correligionario. Junto a ellos al Arq. Pablo Antonaz, camarada y amigo, puesto a encabezar una orientación contraria a la tendencia tradicional de la Sociedad Uruguaya de Arquitectos, de las cátedras de Facultad de Arquitectura, de lo sostenido por el SUNCA y de lo propiciado por las patronales de la construcción.
Los menores costos, que responden a una menor calidad edilicia; también aparejan menores salarios, menor calificación del personal y menores ganancias para empresarios. Menores amortizaciones. El cruce de orientaciones es evidente. En contextos de ingresos inferiores, precariedad de vivienda, barrios insalubres, alquileres altos, etc. se necesitan soluciones racionales, viables y urgentes.
Todo esto es relevante y se ha soslayado en un amplio debate público.
EN EL COSTAL IMPURO
Pero, ahora estamos examinando las impurezas en el costal de harina de la central.
Unos días antes que Argenpress tomara una exposición -ya citada- del semanario Brecha, en radio El Espectador (1), Marcelo Abdala fue interrogado sobre otros gorgojos que pululaban en la harina. Tras disparar como gato entre la leña, al fin, se manifestó. Veamos un poco.
El diseño del plan edilicio de la central fue confiado inicialmente al agente Sergio Daniel Lindner. ¡Claro! …era otro compañero.
Interdicto, pues preventivamente el Ministerio de Vivienda lo había inhabilitado para actuar representando servicios de asesoramiento técnico. Tenía abierto un expediente.
Sobre él recaían denuncias de damnificados pero, igual estaba allí, aunque marcado por los índices de mucha gente.
¿Y la central?
El diálogo radial:
“Periodista: -En definitiva, ¿prescinden de los servicios de Lindner o no?
Abdala: -Le solicitamos que saliera del instituto de asistencia técnica, al menos hasta que el proceso en el MVTOMA se resuelva.”
Tras este veto, sobrevino otro.
Jorge Burgos, hermano de Eduardo -cabeza de la comisión de viviendas del PIT-CNT- articuló la Cooperativa de Ahorro y Crédito del Movimiento Sindical Futura. Concedería efectivo a trabajadores inscriptos en los planes edilicios comprendidos en los listados del Clearing de Informes. El gremio bancario la recusó. Y la hundió con sus prestamistas.
Mientras, la mayoría de los papeles firmados por el primero de los Burgos caían, como desahuciados, sobre el secretariado de la intersindical y eran llevados a la justicia.
Una lujosa oficina en el Prado entornó sus puertas y, varios inversores españoles, tomaron las de Villa Diego, en el Aeropuerto Gral. Cesáreo Berisso, en Carrasco.
Algunas resultancias de la infortunada gestión del PIT-CNT en torno a los programas de casa-habitación.
-Estuvo operativo un círculo político-partidario formado por el triángulo de Eduardo Burgos, Marcelo Abdala y Juan Castillo.
-El secretariado, órgano de conducción, sentía y veía. No preguntaba, no controlaba. Dejaba hacer. Al no fijar las reglas de funcionamiento a la comisión de viviendas creó una rueda loca, movida por un núcleo sectario.
-Con el Banco Hipotecario no se logró dar un solo paso. Con el Ministerio de Vivienda la marcha ha sido pausada.
-Después del escándalo, la gremial designó una comisión investigadora interna. No una auditoría autónoma, externa. Esperan pronunciamientos de casos llevados a los tribunales.
Los compañeros, los amigos, los correligionarios caminan con los cordones sueltos de sus zapatos. Saben que pueden caer.
NOTA
(1): Radio El Espectador - 16.12.2013