En las últimas horas han surgido del mar como por arte de magia, elementos petrificados (rocas) que vienen despertando la curiosidad de los veraneantes.
Los mismos se encuentran a 1 kilometro de la parada 14 (Virgen de Iemanyá) en dirección de La Coronilla, generando los más variados comentarios, que van desde rocas milenarias sumergidas en el atlántico, hasta vestigios de espigones que habrían servido para proteger la erosión provocada por las crecientes marinas. La nota gráfica de Romina (no trucada) sirve para documentar el comentario, agregando dudas sobre el verdadero origen de estos elementos.