Blogs

Buscar noticia



Por Julio Dornel - 16 de Enero 2010

VANDALISMO EN LA FRONTERA


Haciendo gala de un espíritu destructivo nunca imaginado, se vienen observando algunos hechos de violencia reñidos con la tradición pacifica que ha ostentado siempre esta frontera.

Los hechos vandálicos denunciados por la prensa local en muchas oportunidades son suficientes para comprobar que pequeñas poblaciones de pacífica convivencia se ven alteradas por escenas de violencia que adquieren una dimensión inusitada por los actores que se ven involucrados. El panorama que se viene registrando preocupa a las autoridades policiales, generando airadas protestas de la población ante un fenómeno que amenaza el orden establecido.

Lámparas quebradas, domicilios apedreados y teléfonos públicos destruidos sin explicación alguna, se están transformando en hechos rutinarios del acontecer local cuyo único objetivo es la destrucción. También los ataques contra el patrimonio arrancando árboles del ornato público, dañando la zapata del marco divisorio o el busto de Artigas representan un daño demasiado oneroso para quienes deben asumir su reparación. De esta manera la zona urbana se ha convertido en campo fértil para el vandalismo que ataca en horas de la noche.

Ante esta situación se viene reclamando un estudio detenido por parte de quienes están capacitados para analizar el comportamiento humano más allá de la violencia generada en estas oportunidades. Estos episodios estarían involucrando a todos los extractos sociales de esta ciudad y preocupando seriamente a las autoridades de ambas poblaciones. Si bien todos coinciden en que hay que eliminar las causas que generan esta violencia, es evidente que por el momento no se han logrado los objetivos deseados. Existen otros elementos que escapan al informe policial que pueda comentarse en una nota periodística como ha sucedido recientemente con un centro escolar de tiempo completo donde se robaron la comida de toda la semana (dulces, manteca, pollos, carne vacuna, hamburguesas, azúcar, arroz, garrafas de súper gas y algunos electrodomésticos.

Al margen de la situación denunciada y que sirve como ejemplo por estar involucrada la población escolar, es fácil comprobar otras situaciones que se limitan a hechos vandálicos sin motivos que puedan justificarlos, incluyendo la rotura de teléfonos públicos, lamparillas del alumbrado y elementos de los espacios verdes, incluyendo las plazas de Deportes, Samuel Priliac y General Artígas. Ante esta situación la población se pregunta ¿hasta que punto se puede llegar y cuales son las posibles soluciones? Es posible que no existan soluciones inmediatas, pero el tema debe ser estudiado en profundidad por quienes analizan el comportamiento humano más allá de la violencia generada en estas oportunidades.

Para la policía se trata de una tarea difícil de alcanzar en el plano inmediato teniendo en cuenta que en muchas oportunidades no basta con los programas preventivos. Señalaron además que resulta imposible colocar un funcionario policial en todas las esquinas de la ciudad para identificar los vándalos. Se trata además de una frontera terrestre muy extensa y de difícil control, teniendo en cuenta la proximidad con las ciudades de Santa Vitoria, Pelotas y Río Grande. En la nota gráfica una escena cotidiana en una ciudad norteña. Esperamos que la misma no llegue a nuestro país.

Chuy, enero de 2010.

Guia Chuynet, A un Clic de Todo
Alquilar en la Playa
Venta Propiedades
Chuynet.com © 2000 - 2025 | Todos los derechos reservados | Chuy - Rocha - Uruguay | Administración: Chuí - RS - Brasil | Derechos y Política de Privacidad