La carta de un lector nos lleva a considerar el publicitado tema del Himno Nacional que fuera cantado por un reconocido murguista en oportunidad de partido Uruguay – Costa Rica, con la intención quizás de incentivar el espíritu deportivo de quienes concurrieron al Estadio Centenario.
Entre otras consideraciones el lector se interroga sobre lo “que pensaría Artigas militar, el Artigas estadista o el Artigas hombre que tanto lucho por esta tierra, si escuchara la nueva versión del himno patrio en ritmo de cumbia”. No sabemos realmente en que ritmo fue cantado ni lo que pensaría Artigas sobre esta situación, pero si sabemos que durante los últimos años se viene notando a lo largo y a lo ancho de todo el país algunas actitudes reñidas con el fervor ciudadano que en otras oportunidades concentraba multitudes para reverenciar gestas de nuestra independencia que comenzaban con la ejecución del Himno Nacional. En la actualidad las fechas conmemorativas de los acontecimientos relevantes de nuestra historia patria pasan inadvertidas para la gran mayoría, como si se tratara de una fecha común del almanaque sin ninguna significación histórica. Por un lado el 19 de Abril no se conmemora para evocar el desembarco de los Treinta y Tres Orientales pero se recuerda el operativo que culminó con el robo de la bandera. Como lo señalaba Enrique Beltrán “la bandera era el testimonio mas valioso de aquella gesta heroica”.
Pero dejemos a los Treinta y Tres sin su bandera y volvamos al Estadio Centenario. Cuando el conocido artista comenzó a cantar el himno, ocurrió una tremenda confusión, no solamente entre los aficionados sino también entre los propios jugadores (ver notas) que tras el calentamiento previo debieron permanecer 5 minutos parados, mientras otras personas buscaban protagonismo. Cabe señalar finalmente que son símbolos nacionales el Pabellón, el Himno Nacional, las banderas de Artigas y los Treinta y Tres entre otros. El decreto ley Nº 10279 del 19 de noviembre de 1942 establece en su Inciso K “El que no guarde el respeto debido, a la bandera, al escudo, al Himno Nacional será castigado con seis meses de prisión a 5 años de penitenciaría.” Nos imaginamos a la distancia lo que pudiera pasar si los franceses tuvieran que soportar La Marsellesa en ritmo de bolero.
Chuy, febrero de 2010.