Entre las finas arenas del atlántico y el laberinto verde de pinos, acacias y eucaliptos se encuentra el primer eslabón de una cadena interminable de playas rochenses.
Como sucede en otros lugares de la costa atlántica del departamento, es evidente que el desarrollo zonal todavía no ha logrado funcionar en términos turísticos. Se nota sin embargo que la iniciativa privada busca una mayor integración con los organismos oficiales, con la intención de complementar la industria turística con las bellezas naturales del norte rochense. Para ello se vienen realizando eventos zonales con la participación de los operadores y representantes de los organismos oficiales que mantienen estrecha relación con la Intendencia departamental y el Ministerio de Turismo.
Si bien no se han concretado proyectos de envergadura, mediante grandes inversiones, que posibilite una mayor participación de la gente es evidente que existe voluntad política y privada para comenzar con algunos emprendimientos turísticos. En la presente temporada se puede observar un sector inmobiliario más dinámico, con nuevas construcciones y la instalación de locales de ventas y servicios, que nos hablan de un nuevo modelo de gestión administrativa. Señalan los operadores turísticos que la inversión privada debe ser estimulada con créditos “blandos” y exoneración de algunos impuestos que facilite la ejecución de proyectos largamente postergados. El apoyo a estos emprendimientos facilitará la instalación de nuevos complejos, creando una sólida infraestructura donde se pueda disfrutar de una placentera estadía en un ambiente saludable, tranquilo y seguro.
En las notas gráficas, las cómodas instalaciones de Camping Chuy y reunión de operadores analizando temas relacionados con el turismo local y departamental.
Chuy, febrero de 2010.