Mientras algunos piensan que los duelos son contrarios al derecho natural, al orden social, a la religión y a la razón, otros sostienen que la única manera de lavar el honor ultrajado, es reparándolo por las armas sin tener en cuenta el resultado final del lance.
Se piensa que el honor obliga al ultrajado a pedir una reparación que choca contra los avances de la civilización, aunque los mismos estén cargados de poesía y romanticismo, que en algunas oportunidades suele trasformarse en un acto de inútil valentía. Juristas de reconocida trayectoria han señalado que los duelos no se justifican de ninguna manera y fueron siempre un resabio de épocas pasadas, que nunca repararon las ofensas personales. El recurso del duelo fue legalizado en nuestro país en el año 1920, aunque para ello se debían llenar algunos requisitos que la ley exigía, entre los que debemos mencionar la integración de un tribunal de honor, la designación de padrinos y la elección del arma, cosa que correspondía al agraviado.
Refiriéndose al tema el Dr. Fernando Bayardo Bengoa señalaba hace algunos años que “el duelo como tal y en la medida en que no se llenen los requisitos que en cierta medida homologan la legitimidad, la realización del lance es considerado como un delito. Sin embargo a partir del trágico y lamentable episodio de la muerte del Dr. Washington Beltrán en circunstancias en que sostuvo un duelo con José Batlle y Ordóñez se sancionó la ley que legalizaba las condiciones en que pudieran realizarse este tipo de lances de honor. También señalo el mencionado jurista que “en esta materia hay cartagineses y romanos. En lo que me es personal, como tengo un concepto muy particular y quizás un poco anticuado que es el del honor, soy decididamente partidario de dirimir este tipo de contiendas por esta vía. Hay quienes lo consideran una cosa innecesaria y otros por principios de carácter religioso no lo admiten. Yo personalmente, como no los tengo, sigo aferrado a la vigencia y a la validez de la ley de 1920”.
Cabe señalar que los duelos en nuestro país tuvieron más notoriedad en la década del 70 cuando con poca diferencia de tiempo se enfrentaron el ex senador Manuel Flores Mora y el entonces Ministro de Industria y Comercio Dr. Julio María Sanguinetti. Pocos días después nuevamente se enfrentaban Flores Mora con el Dr. Jorge Batlle y un año mas tarde lo hacían los Generales Liber Seregni y Juan Pedro Rivas que tras superar el lance caballeresco no aceptaron la reconciliación como sucede en algunas oportunidades.
Relacionado con el duelo Flores Mora- Sanguinetti el diario La Mañana señalaba que el 21 de octubre de 1970 en la Escuela de Armas y Servicios ubicada en el kilómetro 14 del Camino Maldonado, se batieron a duelo con sable. El director del diario ACCIÓN Jorge Batlle se había sentido ofendido por Flores Mora, quien lo había acusado de beneficiarse económicamente ante una devaluación del peso uruguayo. Como Batlle estaba fuera del país el Dr. Sanguinetti reto a Flores Mora a un duelo con sable. De acuerdo a las crónicas periodísticas tras 30 minutos el Dr. Sanguinetti hirió a su adversario en una mano. Cabe agregar que cuando el Dr. Jorge Batlle regresó al país le mando los padrinos a Flores Mora generándose un nuevo duelo. La prensa de aquel entonces señalaba que “al cabo de seis asaltos, se dio por finalizado el lance caballeresco que mantuvieron ayer el senador Manuel Flores Mora y el Dr. Jorge Batlle Ibáñez. El duelo tuvo lugar, tal como estaba previsto en la Base Aérea N 1 de Carrasco y se inició a las 17:25 finalizando a las 17:45. El Director del lance coronel Candido Domínguez dio por finalizado el duelo, según trascendió, en virtud de la fatiga y de las heridas que tenían ambos contendientes. Al finalizar el duelo, el director del mismo ofreció a los contendores la reconciliación que finalmente no fue aceptada.
Chuy, marzo de 2010.