Para el periodista Sergio Azambulla, todo uruguayo se siente feliz de ser garronero y ganarse un lugar importante en el terreno de las avivadas, donde el ingenio popular contribuye a que podamos disfrutar de “nuestra viveza criolla”. Se trata de una creación exclusivamente uruguaya que fluye naturalmente con el propósito de obtener alguna ventaja sin pagar y mucho menos sin laburar.
garronero, ra. adj. coloq. Arg. y Ur. pedigüeño. U. t. c. s. || 2. coloq. Ur. ventajista.
“Nos sentimos felices de ser garroneros y por sobre todas las cosas nos creemos los reyes de la viveza que en realidad debería decirse de la avivada".
Nos vamos el domingo a la casa de los suegros a garronear lo que deberíamos consumir en nuestra propia casa y así dejamos el mes con 4 días menos.
Entramos al estadio con el partido empezado para no pagar la entrada.
Nos colamos disimuladamente en la cola, sea para lo que sea sin importarnos quien queda atrás.
Los cumpleaños de 15 y los casamientos uy, eso si, eso es lo máximo, es la fiesta del garronero por excelencia! chupamos y comemos sin tener que disimular, es decir que lo hacemos sin que nadie se de cuenta porque ahí estamos todos los garroneros de fiesta.
En otras épocas garroneábamos la ficha del teléfono publico usando la famosa bananita hecha de cualquier material rígido que simulara el paso de la supuesta monedita que habilitaba la línea o a falta de dicha herramienta hablábamos por donde escuchábamos,…hasta que otro mas vivo que el garronero invento la tarjeta magnética.
Es común ver en el ómnibus garronearle el diario al que va sentado a nuestro lado o de parado (mejor aun) con una mejor vista aérea lo que motivaba al guarda a pedirnos que nos corriéramos al fondo porque algún garronero especializado en la punga estaba haciendo su trabajo, y ya que estamos en el ómnibus que contentos nos ponemos cuando se la jopeamos al guarda y no pagamos el boleto,..!! eso si que es un,… digamos,..casi un orgasmo,..no pague el boleto!! pensamos para nuestro interior y dejamos dibujada una sonrisita de satisfacción en nuestros labios.
En fin, la cultura de garroneo es típicamente nuestra, uruguaya y eso si que los argentinos no han decidido nombrarlo como patrimonio de ellos ni tampoco que sea del Río de la Plata,…para ellos el garronero es solo el pedigüeño, el garronero ventajista es nuestro, solo nuestro.
Desde chiquitos somos garroneros, a la hora del recreo garroneamos como sin querer, inocentemente la merienda de algún compañerito que es mas rica que la que nuestra madre nos dio para llevar.
Que garrón me comí!!! Expresión muy común cuando alguien nos primerea en algo y nos saco ventajas,.. eso nos hace sentir muy mal porque no admitimos caer en nuestra propia trampa y con nuestra propia arma, es feo que te garroneen, que te primereen.
Cuando vamos a comer a un retaurant y somos mas de dos a la hora de pagar se nos ocurre ir al baño, cosa de que cuando lleguemos de regreso a la mesa ya la cuenta este paga, y ahí nos hacemos los ofendidos o como mínimo los sorprendidos aludiendo que no esta bien que la otra persona haya pagado la cuenta, mientras que quien la pago se queda pensando para sus adentros,…”este garronero se le ocurrió justo ir al baño cuando había que pagar la cuenta,..me la hizo bien, este ya me las va a pagar”
Gastaríamos mucha tinta y papel si siguiéramos escribiendo cuantas cosas y de cuantas maneras un uruguayo puede sacar ventajas de diferentes cosas y diferentes situaciones así que la dejaremos por acá garroneando un espacio en este medio que me garroneo la nota” dijo finalmente Azambulla.
Chuy, mayo de 2010.