Hace más de un siglo que se viene hablando sobre la necesidad de dotar al Este de un puerto oceánico en la costa rochense, para dar entrada a buques de gran calado que utilizan actualmente los puertos de Río Grande (Brasil) y el de Montevideo.
Recordamos que en el año 1929 los diputados por nuestro departamento Manuel Albo, Javier Barrios Amorín y Arrarte Corbo presentaron en la Cámara de Representantes un proyecto de ley para que se realizaran los estudios correspondientes sobre las posibilidades de construir un puerto de aguas profundas en la costa rochense.
La situación ventajosa de nuestro país con relación al continente y la profundidad de sus costas oceánicas han justificado siempre los proyectos presentados durante el siglo pasado, señalando además que el mismo debía construirse entre La Coronilla y La Paloma. Distintos técnicos han señalado la importancia que tendría el puerto rochense, llamado a convertirse en el primer eslabón marítimo del Uruguay. Sin embargo hasta el momento y salvo la elaboración de nuevos proyectos nada se ha hecho para aprovechar la ventajosa situación que ofrece el atlántico uruguayo para la construcción del puerto. No debemos olvidar que estamos en el umbral de un desarrollo mundial que mira hacia el futuro basado en un presente que hace posible estas realizaciones.
Por ese motivo se observan con gran expectativa los proyectos de la actividad privada tendientes a construir un gran puerto frente a La Paloma. Está demostrado además que es compatible la construcción del puerto con la industria turística que desarrolla el balneario.
El Intendente Artigas Barrios ha señalado en reiteradas oportunidades que es partidario y está dispuesto a poner la infraestructura necesaria para apoyar toda iniciativa que apunte a facilitar y apoyar las obras que Rocha viene reclamando desde hace varios años. En la actualidad se siguen analizando las posibilidades de concretar el proyecto del puerto, teniendo en cuenta que los técnicos del Ministerio de obras Públicas y de la empresa consultora coinciden en señalar que el puerto puede sobrevivir con el turismo sin causar el impacto ambiental señalado desde algunos sectores. Cabe señalar que vecinos de La Paloma, Costa Azul y La Pedrera se han manifestado contrarios a su instalación argumentando que la misma representa una amenaza para la industria turística del este rochense.
Chuy, junio de 2010.