Muchos factores están incidiendo y condicionando la vida del hombre sobre el planeta, creando efectos secundarios que agravan diariamente la acción depredadora, rompiendo el equilibrio y la armonía que debe mantener con el medio en que vive y desarrolla sus actividades.
Por lo general pensamos que estos efectos nunca llegaran a la comunidad que integramos y que por tanto estamos a salvo de las consecuencias. Nada más lejos de la realidad, estamos amenazados permanentemente y sufrimos por lo tanto un alto grado de contaminación que se manifiesta de distintas maneras.
Ante esta situación y recogiendo diversos planeamientos de los vecinos del norte rochense el Diputado Nacionalista José Carlos Cardoso ha formulado ante la Cámara diversos planeamientos que fueron elevados posteriormente a la Dirección Nacional de Medio Ambiente para que fueran elevados a otros organismos. En una parte de la exposición realizada en el ejercicio anterior Cardoso señalaba que “Volvemos a plantear un tema muy sensible, el tratamiento de los residuos, por cuanto hace a la calidad de vida de un sector de la población que vive en las Sierras de San Miguel, localidad ubicada a 20 kilómetros de la ciudad de Chuy y muy próxima a la reserva del Fuerte de San Miguel.
Hace algunos años dábamos cuenta del impacto de la gestión del gobierno municipal, en cuanto al tratamiento de los residuos, el que ha alterado notoriamente, las condiciones ambientales naturales de la zona, hecho que hemos constatado personalmente. Pese a los años transcurridos desde aquel planteo, los camiones continúan transportando al basural municipal los residuos generados en la ciudad fronteriza, los que son arrojados a cielo abierto. Allí no existe clasificación alguna y tanto llegan residuos inorgánicos como también se depositan restos orgánicos de origen animal, exponiendo a la población al riesgo de la difusión de enfermedades. De esa forma de nada valen las medidas sanitarias que se toman en la frontera, para impedir el ingreso de fuentes contaminantes provenientes de la región, si la intendencia renuncia a ejercer su vital gestión de policía sanitaria y garantizar la preservación de la salud de la población mediante una gestión eficiente de los residuos, que es una de las funciones básicas que le asigna la ley al Gobierno Departamental.
La acumulación de basura genera gases y su quema genera humo, imponiéndole a los vecinos condiciones inaceptables de vida. La proliferación de moscas, atraídas por el basural, se suma este panorama, al que no solo están expuestos los habitantes sino, también, alumnos y docentes de la escuela Rural Número 25, próxima al lugar. Esa actitud ausente e indiferente del Ejecutivo Departamental genera también impactos sociales, por cuanto se está habilitando la conformación de un asentamiento de familias con niños pequeños que viven de esa desordenada actividad, ocupando predios privados y agregando un nuevo problema, no solo desde el punto de vista territorial sino también humano. Ante esta situación hemos reclamado acciones concretas al Intendente Departamental, puesto que es muy difícil que en las actuales condiciones ambientales se pueda procesar un desarrollo local integral y sustentable. También nos gustaría saber en que quedaron las gestiones para que la Intendencia de Rocha y el Municipio brasileño de Chui trabajen en forma conjunta en la instalación de un vertedero conjunto.”
Chuy, setiembre de 2010.