Parece que nuevos vientos estarían soplando desde el seno de la iglesia católica, si tenemos en cuenta que la misma está reconociendo algunos errores cometidos durante la evangelización.
Por supuesto que esto no significa que las máximas autoridades del Vaticano estén dispuestas a pedir perdón por estos errores. No debemos olvidar que en 1992 Galileo Galilei fue rehabilitado por la iglesia tras haber sido condenado en 1633, por haber afirmado que la tierra era redonda y giraba alrrededor del sol. Por aquellos años un órgano llamado Santa Inquisición era el encargado de regular, investigar y castigar a los culpables de herejía por atentar contra la verdad impuesta por los textos de la Biblia. Galileo no fue quemado ni torturado por la inquisisción, como se ha señalado sino que murio de muerte natuaral a los 78 años de edad. La iglesia no aceptaba sus ideas “heréticas” ni la posibilidad de que la tierra no fuera el centro del Universo. Para evitar la hoguera, Galileo se retractó de sus ideas, siendo condenado a prisión domiciliaria lo que determinó el deterioro de su salud.
Todos recordaran también las sanciones impuestas por la Santa Sede al padre Leonardo Boff en el año 1985 por haber manifestado públicamente sus ideas a favor de la Teología de la Liberación. Entre otras cosas no podía dar clases, pronunciar conferencias, ni editar libros o textos relacionados al tema. Fue en su momento un silencio impuesto desde el Vaticano, que no afectaba solamente al padre Boff sino que humillaba a la humanidad en todas sus manifestaciones. No importa quienes estaban a favor o en contra. Era una sanción impuesta por pensar distinto, por razonar al margen de las reglas de la Santa Sede, sin tener en cuenta que debía ser respetado por el solo hecho de pensar distinto. Sin embargo, la misma Iglesia que supo de persecuciones por culpa del radicalismo imperante, implantaba nuevamente el autoritarismo contra el padre Boff. La Iglesia esta llena de ejemplos de intolerancia y quizás uno de los mas marcantes haya sido en su momento la Teología de la Liberación, pero jamás un argumento para la intransigencia. Es posible que el mayor pecado del Padre Boff haya sido la implantación de un nuevo clero más cerca del pueblo y quizás de Dios. Teólogo, filosofo, escritor y ecologista el padre Boff nació el 14 de diciembre de 1938 en Concordia (Brasil), cimentando su fe cristiana en la miseria y la marginalidad de los barrios pobres, convirtiéndolo en un abanderado de los Derechos Humanos. Galardonado en varias oportunidades en Brasil y en el exterior por su lucha permanente a favor de los débiles y oprimidos, fue sometido a un proceso por el Vaticano (1985) y condenado a un año de “silencio” y retirado de todas las actividades religiosas.
La presión ejercida sobre el vaticano determinó que un año más tarde ejerciera nuevamente algunas actividades. En 1992 al ser amenazado nuevamente renunció a sus actividades religiosas y se dedicó a dictar conferencias, pasando a vivir en una región campestre del municipio de Petrópolis.
Chuy, diciembre de 2010.