Corrían los primeros meses del año 1964, cuando comenzaron a llegar los primeros adelantados de lo que es hoy la colectividad árabe en esta frontera. Nadie imaginaba en aquella oportunidad que los pequeños “boliches” que se fueron instalando, serían finalmente los generadores del turismo internacional que llega diariamente a esta ciudad.
En ese aluvión de carácter migratorio llegaron hasta la línea divisoria los hermanos Abdala y Ali Saleh Youset, conocidos como los hermanos Cairo. Una historia similar a la de muchos emigrantes, con las dificultades iniciales, lucha y sacrificios para ir imponiendo lentamente una mentalidad comercial que fuera cimentando el desarrollo turístico que ya se vislumbraba.
En nota realizada por aquellos años, queda evidenciada la claridad empresarial de quienes habiendo llegado con una valija, estaban apuntando al futuro de este enclave fronterizo. Para Ali “nuestro afincamiento definitivo sobre esta línea divisoria está demostrando que seguimos confiando en las múltiples posibilidades que tiene la zona. Está asegurada la permanencia de un crecido número de viajeros, teniendo en cuenta la corta distancia entre los centros de compra y los parques y playas atlánticas del departamento de Rocha.
Cabe destacar además la buena disposición de las autoridades para que los turistas puedan desplazarse sin mayores inconvenientes hasta las localidades de La Coronilla, Santa Teresa o Santa Vitoria do Palmar”. Abdala señalaba por su parte que se debían tener en cuenta “las inmensas posibilidades que tiene esta frontera y en la medida en que los organismos oficiales estimulen la actividad privada, dentro de algunos años se convertirá en uno de los centros turísticos-comerciales mas importantes de la frontera uruguaya-brasileña.
Las rutas 9 de Uruguay y BR 471 de Brasil, han sido las palancas generadoras de la afluencia turística que llega diariamente, pero esa mismas rutas se encargaran de llevarlos nuevamente si no hacemos nada para ofrecerles al margen de las compras, el confort necesario para una cómoda estadía. Si tenemos en cuenta-dijo Abdala- que la menor distancia entre Buenos Aires y las principales ciudades turísticas de Brasil, tienen su paso obligatorio por esta frontera, es evidente que debemos organizarnos para poder recibirlos durante todo el año. Hasta el presente, nuestro turismo ha tenido una limitación temporal que no va más allá del verano, por ese motivo debemos fomentar también turismo y atractivos invernales, considerando que el departamento de Rocha dispone de lugares ideales para montar la infraestructura necesaria. Hemos reiterado en muchas oportunidades que el turismo no puede quedar librado solamente al comercio ni a las bellezas naturales , ni a los meses de verano. Si queremos realmente que vengan turistas debemos crear nuevos atractivos y una hotelería que ofrezca las máximas comodidades para una cómoda estadía.”
Han pasado mas de 45 años y las prioridades de aquellos emigrantes, siguen apuntando al desarrollo turístico del norte rochense como elemento fundamental para alcanzar el bienestar de ambas poblaciones. Frontera Chuy-Chui un destino turístico y comercial que puede convertirse en un verdadero polo de la economía departamental.
Chuy, marzo de 2011.