AQUÍ COSQUÍN CAPITAL DEL FOLKLORE
La noche anterior se había estirado demasiado en los pagos de Castillos donde Blanquito y varios butiaceros, disfrutaban del reencuentro entre bombos, guitarras y anectodas del siglo pasado. Sin embargo el trasnoche no fue motivo para que Blanco Balao, faltara a la cita fronteriza para la nota prometida, sobre su participación en COSQUIN 2011.
“Desde la primera luna, pidió permiso a los que se “fueron” para levantar el canto y la danza en alto vuelo y rendirles cálidos homenajes. En este caso a María Elena Walsh. Aquella de las canciones que cantamos a los nietos, como la tortuga Manuelita o la otra que descubrimos en la feria de San Telmo hace años, con recopilaciones grabadas en los Valles Calchaquíes junto a Leda Valladares, con quien cantó en dúo por muchos años. Joyas de un largo collar.
Lamentablemente hace muy poco nos golpeó la noticia de la muerte física de esta poeta, escritora, dramaturga y cantautora de culto. Fue el 10 de enero cuando la tristeza cubrió el mundo de los niños, al que ella supo entender con sus maravillosos temas. Hija de un ferroviario cantor, criada en un caserón con rosales y gallinero, despertó a la poesía muy joven, tenía 17 años cuando publicó “OTOÑO IMPERDONABLE”, luego viajó a los Estados Unidos invitada por Juan Ramón Jiménez , el autor de Platero y Yo, y allá por 1950 junto con Leda Valladares se instalaron en Paris. Nace el dúo “Leda y María” y en sus actuaciones revalorizan las canciones anónimas de su tierra, cosechando el aplauso de los europeos.
En los primeros años de la década del 60 estrenó “Doña Disparate y Bambuco” que se representó muchos años en Argentina, América y Europa. Juglar por naturaleza propia , la obra de María Elena Walsh está impregnada de matices actuales , cantar sus versos es reafirmar la verdad de entones y sus denuncias en tono subterráneo. Todo en ella fue lucha, fatiga hojarasca, exilio, hoguera, mucho amor a los niños y muy buenos poemas. Todo en ella ha sido un clamor de amor al suelo nativo: “Pobre de mi/ que en esta tierra nací/ y en otra no se vivir.” El escenario Atahualpa Yupanqui de Cosquin se encendió de emoción en su homenaje, de amor y reconocimiento a esta militante de la vida. Los que se van como ella, dejan tanto, que nunca se van del todo. Andarán por ahí de gira”. Dijo finalmente Balao “mientras los niños sigan cantando sus canciones perdurará en ellos la realidad, la fantasía y el caudal de sueños que alimentó en sus creaciones. Y en nosotros, el compromiso de enseñarles”.
“Quiero vestirme de papel de luna
“y pasear con un río de la mano
“Quiero comer tormenta,
“beber las plumas de la primavera
“navegar tristemente...
Chuy, marzo de 2011.