En el día de hoy se estarán realizando importantes reuniones entre los Ministros de Industria y Economía, para considerar la preocupación del sector empresarial, ante las medidas adoptadas por las autoridades brasileñas, aumentando la incertidumbre de los exportadores.
Los obreros de la industria automotriz se reunirán en las próximas horas con los representantes de las empresas y el Ministerio de Trabajo en procura de un acuerdo que no perjudique a los trabajadores. También los textiles han señalado que peligra la fuente laboral de 2.000 obreros, como consecuencia de que varis industrias se encuentran paralizadas ante las medidas impuestas por Brasil en los últimos meses. Resumiendo la situación es evidente que existe mucha incertidumbre sobre el volumen de mercaderías que llenan sus depósitos, lo que también a determinado que mas de 2.000 trabajadores fueran enviados al seguro de paro.
LOS HERMANOS MAYORES SIGUEN CASTIGANDO
Anunciado con bombos y platillos, celebrado por los gobernantes de turno y aplaudido por la gran mayoría de la población que creía en sus bondades, el MERCOSUR se ponía en marcha en enero de 1995 tras algunos años de estudios, que pretendían contemplar las aspiraciones de los países pequeños (Uruguay- Paraguay). Sin haber alcanzado todavía su mayoría de edad, es evidente que las trabas burocráticas aplicadas por los “hermanos mayores”, hacen imposible el cumplimiento de las pautas señaladas, que alentaron en su comienzo una fraterna integración. Sobran los ejemplos y nos falta espacio para enumerar las circunstancias en que Argentina y Brasil han aplicado en forma reiterada políticas diferenciales que perjudican a los socios pequeños, como está sucediendo en esta oportunidad desvirtuando el espíritu del verdadero Tratado.
El Presidente Mujica ha señalado en varias oportunidades que mantenía su vocación integradora como única solución para desarrollar el trabajo industrial y el comercio como lo establecen las pautas del MERCOSUR. Sin embargo las reiteradas dificultades que vienen enfrentando los exportadores nacionales pueden agotar la paciencia del Presidente, no descartándose la posibilidad de abandonar el MERCOSUR, afirmando en las últimas horas que su gobierno “intentará una solución diplomática a través de los Ministerios correspondientes”. También se considera adelantar la reunión de presidentes que estaba prevista para la primera semana de noviembre, a los efectos de contemplar en tiempo y forma las aspiraciones de los exportadores uruguayos. Es posible que surjan algunas “aspirinas” que logren calmar el dolor de los empresarios, pero será muy difícil que Brasil abandone sus deseos de hegemonía continental, teniendo en cuenta la poca representatividad que tiene nuestro país entre los “dueños del MERCOSUR”.
Es evidente que el proceso de integración, continua dependiendo de los intereses económicos de los “hermanos mayores” que siguen aplicando trabas burocráticas para complicar las negociaciones.