Continuando con el tema de la seguridad pública que tanto preocupa a las fuerzas vivas de esta ciudad, ofrecemos hoy la entrevista realizada al Prof. Pablo Acosta, donde son analizados diversos puntos vinculados al área de la educación y su incidencia en la seguridad ciudadana.
Actualmente, el concepto de seguridad ciudadana incluye y se compone de muchas áreas que afectan a la sociedad, ya que la seguridad es tal vez el factor más determinante para el ejercicio pleno de la libertad, el respecto a las instituciones y el desarrollo máximo del ser humano en todas sus facetas: filosóficas, científicas, artísticas.
Señalaba el Prof. Acosta que “la cultura, determinada en gran parte por la educación y la salud, juega un rol preponderante en la construcción del concepto de seguridad social y en garantizar la misma. Un concepto verdaderamente amplio de seguridad de los habitantes, tiene que comprender no solamente la tranquilidad de no ser víctimas de hechos delictivos, sino también, la de vivir en un Estado Constitucional de Derecho y la de participar de los beneficios del desarrollo en materia de salud, educación, vivienda, ocio y todos los ámbitos del bienestar social. El tema de la seguridad está en el centro del debate nacional de nuestro país. No es una imposición ni de los medios ni del sistema político. Es una demanda de la sociedad. La seguridad es un derecho fundamental del individuo y un deber del Estado, quien también precisa de la cooperación e interés de la sociedad en su conjunto.
Una comunidad dominada por el miedo retrasa su posibilidad de desarrollo y de construcción de una mejor democracia.
Pero sabemos que a pesar de las penas y la privación de la libertad muchos ciudadanos no respetan las leyes.
Lamentablemente, los uruguayos asistimos a una ola creciente de inseguridad con el aumento estadístico de casos de violencia física y de delitos en general. Según una encuesta actual de Interconsult, casi el 63 % de los entrevistados, mencionaron la falta de seguridad como uno de los problemas más grandes del país y si a esto le sumamos quienes mencionaron la delincuencia juvenil, las fugas del INAU y las faltas de penas más severas para los delincuentes, la cifra trepa al 67 %. Según la misma encuesta, las principales causas de la delincuencia son las drogas (43 %) y la falta de penas más severas (33 %). Esto marca un cambio respecto a años anteriores donde la pobreza era indicada como la causa principal. En cuanto a las diferencias entre Montevideo y el Interior, los habitantes de la capital están más preocupados (75 %) que los de los dieciocho departamentos restantes.
Estamos frente a una realidad inocultable, que pega duro a los uruguayos todos los días, en particular a los más pobres, a los trabajadores, que todos los días salen a trabajar con temor de que les roben su casa, en la calle o en el propio local de trabajo; o temen de que sus hijos sean víctimas de algún tipo de violencia en la vía pública, en los centros de estudio y/o diversión.
Según datos del Observatorio Nacional sobre violencia y criminalidad, el 76 % de los delitos primarios son cometidos por jóvenes menores de 29 años, ha aumentado la tasa de delincuencia juvenil y también los procesamientos de jóvenes. Hay un marcado corte de edad y género: son jóvenes, varones y desempleados quienes en gran número han adoptado la lógica de la oportunidad y no la del esfuerzo. Los jóvenes entre 14 y 17 años registran una desocupación cuatro o cinco veces más alta que las personas entre 40 y 65 años.
El problema de la inseguridad pública es claramente multicausal y multidimensional. Existen causas mediatas e inmediatas que están en directa relación con realidades socioeconómicas.
Causas sociales
Desintegración familiar. Diferente conformación de las familias (monoparentales, relaciones homoafectivas), cuando esto es motivo de inestabilidad del hogar.
Padres obligados a trabajar muchas horas delegando la alimentación, el cuidado y la formación de sus hijos menores a terceros. Falta de responsabilidad en el ejercicio de la patria potestad y en el cultivo de valores. Violencia familiar, abandono, trabajo de menores, adicciones.
Causas económicas
El Estado no ha logrado aún disminuir lo suficiente la brecha entre pobreza y riqueza. Las ONGs colaboran con sus diferentes programas pero no alcanza.
Desempleo, multiempleo. Corrupción. Marginalidad. Impunidad.
Causas de orden educativo
Algunos datos estadísticos previos Cifras del INE
Uruguay tiene la peor tasa de aprobación liceal del Mercosur.El 48 % de los uruguayos no terminó el Ciclo Básico.
El 28 % de los estudiantes entre 1º y 3º de Secundaria, en promedio, no promovió el curso, según el Anuario de Estadística 2009.
Un 25 % de los jóvenes entre 15 y 17 años está fuera del sistema educativo y no trabaja. Relativa escasez en el currículo programático de contenidos vinculados a la educación en valores individuales y sociales. Distancia e/o indiferencia de muchos padres en relación a las instituciones educativas.
Profesores que, a las responsabilidades del cumplimiento de las actividades específicas, deben sumar la contención conductual y emocional de sus alumnos.
Falta de espacios y contenidos para el trabajo en forma protagónica y práctica por parte de los alumnos. Factores de distorsión en las proximidades de los centros educativos. Ejemplos: venta y consumo de sustancias adictivas, tránsito peligroso, hurtos.
Medios masivos y nuevas formas de “comunicación” a distancia que cultivan el individualismo y frecuentemente la “idiotización” del ser humano, que transforman en negativas, herramientas positivas cuando son bien usadas. Con dichos medios, no hay necesidad de inmediatez, de interacción física, se puede ser amigo a través de Internet. No aguzamos la observación, la percepción para saber los sentimientos del otro, se pulsa el mouse, se cliquea… Ahora es la máquina que transmite el abrazo y obliga a la respuesta apurada sin mucha reflexión ni ponderación, en relaciones superficiales.
En este ámbito se van perdiendo los valores que son irrenunciables para una sociedad sana: justicia, libertad, educación, trabajo, respeto, solidaridad. También se va desdibujando el valor de los referentes de una sociedad: el juez, el político, el educador, los padres… Potenciar y apoyar el trabajo que se ha venido realizando a través de ONGs como Alternativa Chuy, CAMI, Eco Chuy, instituciones de servicio, marcando, sensibilizando, aportando ideas, participando de proyectos que refieren a formación en valores, educación para la vida y formación ciudadana.
Reclamar y proponer soluciones a las autoridades locales (Policía, INAU, Juzgado), atacando las causas inmediatas de inseguridad. Apuntar a: mejor preparación cualitativa de la policía e incremento de efectivos; control de personas en tránsito que se instalan en Chuy temporariamente. A los medios locales de comunicación proponer programas formativos (debates, mesas redondas, entrevistas) generando la conciencia del medio de comunicación como agente formador y multiplicador de valores. Promover espacios donde la sociedad cuestione, piense y gestione posibles soluciones.
Encaminar nuestra preocupación a mejorar la educación de los niños, jóvenes y adultos que traen al mundo hijos que deben saber encaminar bien.
Apoyar y fomentar oportunidades de:
- Nivelar las desigualdades dando mayores posibilidades de trabajo.
– Educar en valores a los jóvenes que se enseñan no sólo con palabras sino con actitudes.
– Practicar deportes.
– Fomentar los lazos familiares estables- dijo finalmente el Prof. Pablo Acosta.