Si bien sabíamos de su enfermedad hace varios años, no imaginábamos que el desenlace final estuviera tan próximo. Desde los primeros síntomas se procuraron todos los recursos que la ciencia (protocolos) ofrecía, aunque los mismos tuvieran un alto costo para los hermanos menores, (Uruguay- Paraguay).
Sin embargo la situación se fue agravando con el paso de los años y veíamos que el sueño de Bolívar se iba alejando, empujado por rivalidades y competencias económicas que fueron minando su organismo. Todo había comenzado en noviembre del 88, cuando Sarney y Alfonsín ratificaron un Tratado de Integración y Cooperación previendo la creación de un mercado común de bienes y servicios. Años más tarde (1991) con la presencia de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay se suscribe finalmente el Tratado de Asunción, creando de esa manera la unión aduanera conocida como Mercosur, con el cometido de crear un bloque comercial. Se apuntaba desde el primer momento a promover el intercambio comercial y la integración política de los países miembros. Sin embargo, salvo raras excepciones los acuerdos no se cumplieron y como lo dijera el periodista Morales Sola, “el Mercosur nunca padeció como padece ahora, una debilidad peligrosamente definitiva. A los viejos problemas comerciales irresueltos se les han sumado ahora los conflictos políticos como el duro enfrentamiento entre Argentina y Uruguay.
El ex presidente uruguayo Jorge Batlle, que suele expresar lo que otros no quieren decir, acaba de hacer una cruda descripción de la posición de Uruguay: con el actual Mercosur estamos fritos. Los otros países de la región están abriendo su comercio con todo el mundo mientras nosotros permanecemos encerrados y peleándonos entre nosotros”. Han señalado además los técnicos uruguayos que las controversias originadas en el Mercosur están basadas en el manejo de los aranceles y la mentalidad estatizada de Brasil y Argentina, haciendo peligrar la integración. Hace varios años que cientos de camiones son demorados en los puestos fronterizos por culpa de las dificultades generadas por las autoridades brasileñas que aplican nuevas estratégicas para demorar el ingreso de sectores importantes de nuestra producción exportadora como lo son el arroz, la carne y el trigo.