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Por Julio Dornel - 31 de Mayo 2012

EL DESTINO DE LOS MILITARES

A tantos años de distancia las historias reales se van transformando en ficción, porque las nuevas generaciones que no las vivieron, suelen integrar sus personajes al mundo novelesco, tocando de oído sobre algunos acontecimientos que felizmente no tuvieron que vivir.

De esta manera van surgiendo nuevas corrientes de opinión avivando el fuego y el enfrentamiento de viejas ideologías.

Sin embargo los hechos registrados en aquellos años (1965-1985) se cuentan de distinta manera, arrojando dudas sobre la verdadera historia de “barrotes herrumbrados, y ventanas pequeñas” para que tupamaros y militares fueran los protagonistas de los trágicos acontecimientos que culminaran en la dictadura militar.

Desde 1985, el país no gira en torno a los militares, aunque no por eso, la pregunta que se formulara el pueblo en aquella oportunidad haya desaparecido del escenario político; QUE PASARA FINALMENTE CON LOS MILITARES, ¿cuál será su verdadero destino? Hace algunos días el Comandante del Ejercito Gral. Pedro Aguerre señaló en conferencia de prensa que “el Ejército no encubrirá a homicidas ni delincuentes en sus filas”, ordenando además que se aporte la información necesaria para esclarecer los crímenes cometidos en la dictadura. Por otro lado el círculo policial rechazó la propuesta de un sector de la dirigencia política que proponía a los militares para que realizaran tareas conjuntas con los efectivos policiales. En breve comunicado el Circulo señalaba que “la policía nacional y las fuerzas armadas son dos instituciones diferentes, que dependen de Ministerios diferentes, que sus integrantes tienen formación diferente y objetivos diferentes”.

Han pasado 27 años, los militares siguen existiendo y la pregunta sigue sin contestar, aunque el silencio da paso a variadas conjeturas.

El Dr. Juan Vicente Chiarino, Ministro de Defensa Nacional del presidente Sanguinetti señaló en aquella oportunidad que “las Fuerzas Armadas volverían a sus funciones específicas como lo señala la Constitución de la República. “No soy partidario –dijo Chiarino- de medidas espectaculares que mucha gente está pregonando”. A tantos años de distancia las historias reales suelen transformarse en ficción, para las nuevas generaciones Han pasado muchos años y los sucesivos gobiernos tampoco han establecido pese los anuncios formulados, cual será realmente el destino específico de los militares. Restaurada la Constitución hemos escuchado encendidos discursos sobre las funciones específicas de los militares, señalando en algunas oportunidades que apartarlos de sus cometidos, significaría un agravio para la institución. Chiarino manifestó en aquella oportunidad que las “Fuerzas Armadas deben mantenerse en las funciones que le son propias y específicas. En primer término ninguna participación en política, ni con declaraciones, ni con actuaciones personales de quienes están en servicio, hay que contemplar las situaciones en todo aquello que no roce los principios constitucionales, las situaciones que vienen de atrás, de una docena de años no se pueden corregir de la noche a la mañana”. Relacionado con la posibilidad de llevar adelante las investigaciones relacionadas con militares implicados en torturas y violaciones a los derechos humanos el Ministro Chiarino señaló que “se aplicará la ley civil o militar que corresponda. En estos casos, comprobados los hechos y fortalecidas las denuncias tendrán que ser llevados a la Justicia, para que caiga todo el peso de ella sobre quienes habían denigrado el uniforme que llevan”.

En los tramos finales del reportaje el Ministro Chiarino señaló que “en este momento debemos hacer un esfuerzo colectivo, por encima de revanchismos e impetuosidades para sacar el país adelante, y eso no se hace con radicalizaciones e impaciencias”.

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