Comienza a estudiar guitarra a los 9 años cuando sus padres lo inscriben en el instituto “Julio Cesar Casco” donde compartió clases con Duverlí Rodríguez como docente y posteriormente con Álvaro Sanguinetti.
Su formación profesional estuvo basada en 8 años de música, 6 de teoría musical y solfeo, hasta recibirse y comenzar a dictar clases en esta ciudad. “Como todo chico- señaló- teníamos una guitarra blanca de plástico de la cual hemos guardado algunas fotos para la mejor historia de nuestra niñez.
También queremos recordar que tanto mi madre como algunos familiares, han existido varios músicos. También mi abuelo materno fue bailarín profesional, como por el lado de mi padre con la presencia de varios guitarristas lo que me ha hecho heredero de una genética musical. Por referencias de mi madre nos enteramos que cuando niño cantábamos canciones de Los Olimareños, teniendo en cuenta de que en mi casa se escuchaba mucho folclore y habíamos memorizado algunas estrofas.
Años más tarde allá por 1994 surge “Cantares de Chuy”, estudiando en el Instituto y formando un dúo con Javier Feola. Han sido muchos años de estudios, trabajando al máximo las voces y las guitarras, para cumplir las primeras presentaciones como “Rodrigo y Javier”, como sucede con las duplas brasileñas. Recordamos que la primera canción que “armamos” juntos fue un tema de Washington Benavides titulada a Puro Corazón”.
Haciendo referencia a la música rochense señaló que “Los Zucará marcaron una etapa inolvidable en la cultura rochense, destacándose su profesionalidad y su apego al pago puesto que no se tuvieron que ir para triunfar. Triunfaron a puro esfuerzo y calidad, logrando alcanzar el éxito que todo el departamento ha disfrutado. Para nosotros Los Zucará y Sol y Palma son un motivo de orgullo para la música rochense, dedicándole mucho espacio a la hermosa geografía del departamento. Tampoco podemos olvidar a Nelson “Pindingo” Pereyra y Núñez Rótulo que son la columna vertebral del canto rochense y grandes guitarristas.
En el 2.000 grabamos Inspiración apuntando a los poetas locales, manteniendo la idea inicial de mantener la identidad rochense, contando con el trabajo de grandes poetas del departamento, lo que representó una experiencia inolvidable”.