El recitado rochense ha tenido a Ricardo Olivera, como una de las figuras más trascendentes en la difícil tarea de conquistar escenarios, con una capacidad poco común para interpretar.
Se trata de un rubro en extinción que tiene en Ricardo Olivera (84) a uno de sus últimos exponentes. Nacido entre los palmares de Castillos fue ganando prestigio departamental y nacional, incursionando además en diversos eventos en el exterior, con actuación de relevancia entre los mejores “decidores” de Brasil y Argentina.
Son más de 60 años rescatando la identidad cultural del interior, llevándola al recitado y conquistado un lugar de relevancia entre los mejores del país. El encuentro generado por Blanco Balao, que se vino desde Nueva Helvecia con su guitarra, nos dio la oportunidad de escucharlo en algunos temas. Para Ricardo ha sido el amigo de toda la vida, tras el debut juvenil en el Conjunto Vidalita, las obras de teatro, y las patriadas realizadas con otros artistas castillenses por el departamento de Colonia, como así también la grabación de un disco que deberá quedar como documento testimonial de su pasaje por la cultura castillense. “No soy recitador-dijo Olivera- aprendí en la escuela a decir versos por lo que siempre decimos que no somos recitadores. Todavía recordamos un poema de aquellos años, que nos ha servido de mucho en la vida:
“Cuando estés desocupado,
“sin saber lo que has de hacer,
“toma un libro, ponte a leer
“y verás el resultado…