Las Sierras de San Miguel, tan altas como los misterios del Picudo o del Vigía, protegen con guardias estratégicas los intereses de los dueños de Calama.
No son portugueses ni españoles, no es el Cobreloa que hace valer su sello de locatario. Se trata de Las Piedras Fútbol Club, el equipo del pueblo, dueño y señor del fútbol fronterizo, que ha encontrado en las faldas de las sierras un elemento de identificación.
Fue en ese escenario que allá por 1933 algunos vecinos resolvieron fundar una institución deportiva. Polémica desde el vamos. En principio fue 18 de Julio F.C, y posteriormente El Fortín en homenaje a la guarnición militar, pero no tuvieron en cuenta que el cuadro de las Fuerzas Armadas ya ostentaba ese nombre. Por ese motivo y cuando no había transcurrido su primer mes de existencia el nombre le fue cambiado nuevamente por Las Piedras F.C. De esta manera se registraba un hecho poco común, los mismos dirigentes habían fundado tres instituciones en el término de 30 días.
Entre aquellos dirigentes/jugadores estaban Rómulo Gatti, Vicente Fernández, Homero Cambre, Liborio Fernández, Manuel Pereyra, Adolfo Palomera, Isaac Kruts y otros vecinos que alternaron en la primera directiva de la institución.
El 23 de abril de 1933 se disputó el primer encuentro contra Peñarol de Chuy. El resultado poco importa, fue el bautismo oficial de Las Piedras que cruzó mil veces el arroyo San Miguel para medir sus fuerzas con los mejores exponentes del futbol departamental. Entre algunos nombres que se metieron de lleno en la hinchada pedrense, podemos citar a Teofilo Silveira, el “Cuervo” Rodríguez, Beltrán Soria, el “Rolo” Rodríguez, el “Quinielero” Techera, Lucio Santos, René Rodríguez, Marcelo Linera, “Penacho” Lavalleja, “Pototo” Segovia, Neto Fernández, Marcos Vergara, Lucas Pérez, el “Mono” Segovia y muchos otros que se han escapado de nuestros archivos.
En el año 1951 Las Piedras se pone los pantalones largos al derrotar en el último encuentro al Club Nacional de Fútbol por 6 tantos contra 1. Sin embargo lo que se gano en la cancha se perdió en la Liga. La inhabilitación de un jugador les privó de su primera conquista de relevancia.
Llegamos al año 1955 donde el equipo de 18 de Julio se adjudica brillantemente el campeonato organizado por la final Liga Regional de Chuy, derrotando en la final a los rojos de San Vicente por 3 tantos contra 1. En 1957 y 58 se reiteran nuevamente los triunfos y el equipo pedrense adquiere personalidad ganadora, derrotando en primer término a Peñarol por un tanto contra cero, y empatando en dos tantos al año siguiente contra el mismo rival, adjudicándose el titulo máximo en ambas temporadas. Entre muchas integraciones difíciles de destacar han quedado para siempre en el mejor recuerdo de la hinchada pedrense los nombres del “Moyino” Tapia, de Mena, de Soria, del “Culebra”, del “Sapo” y del “Cuervo”….
El domingo pasado Calama era una fiesta, la historia volvió a repetirse, desde el Picudo y El Vigía bajaron otras caras, otros nombres, un plantel casi desconocido, para escribir un nuevo capítulo en el historial deportivo de Las Piedras F.C. En las notas gráficas que acompañan la crónica podemos observar uno de los lugares que sirvieron de Sede, los campeones del 55 y “Lolo” Romero uno de los baluartes de la institución. Felicitaciones.