OPERADORES DEL TURISMO FRONTERIZO
No existe en esta ciudad, una profesión que esté directamente vinculada a los requerimientos del turista, como sucede diariamente con los centros de la gastronomía local. De esta manera, los mozos se han convertido en el primer contacto que tienen los turistas al cruzar la línea divisoria en procura de una correcta información.
Por ese motivo nos vamos a detener en estos operadores del área turística, que con justificado orgullo hace varias décadas que vienen ofreciendo la información requerida por la corriente de viajeros que llegan o cruzan diariamente por esta frontera.
Para Ruben Sosa (El Marqués) “Comenzamos nuestra actividad en restauran OPEL, en el año 1964 lavando vasos, juntando botellas, arreglando casilleros y reponiendo mercaderías. Al cabo de un año fuimos promovidos al plantel de mozos, actividad que realizamos durante 10 años. Fue el comienzo de una actividad laboral que se prolongó durante 4 décadas, teniendo en cuenta que luego pasamos a Parrillada Jesús donde permanecimos durante 30 años.
Si bien lo hemos encarado como una actividad laboral debemos reconocer que siempre nos gustó teniendo en cuenta que se puede trabajar sin necesidad de estudiar demasiado, cosechando amistades y clientes que todavía mantenemos. Cabe señalar que tuvimos la suerte de trabajar en dos lugares muy importantes de la gastronomía local.
Uno de los rasgos más destacados del turista que llega a la frontera es el apuro que manifiesta al ser atendido.
Entre los compañeros que recordamos podemos señalar a Luis Fonseca, el “Chiquito” Pereyra, Miguelito Rocha, y Libano Etchetto. Se trata de una profesión muy sacrificada, que se ve compensada por el lugar, el patrón y los compañeros que el caso nuestro fueron excelentes”.
Dionisio Lima por su parte señaló que “comenzamos muy joven, (15 años) trabajando en tareas rutinarias de los bares, mientras íbamos entrando lentamente en la profesión que nos atraparía para el resto de nuestra vida. Entre los mozos que nos acompañaron en parrillada Las Brazas (1969) recordamos a Fernando Correa, José Laso, y Carlos Terra hasta que cambió de rubro y paso a ser supermercado. Vino luego la época de parrillada Pampas, de Luis Lazo con Isaías González, Alcindo da Silva, Nene Lazo, Celestino Larrosa, y Oscar Sosa. Pasamos luego al Hotel Chuy en 1978, donde fuimos conociendo mucha gente y haciendo amistades gracias al trato correcto que siempre dispensamos al turista.
Sobre mis condiciones en la profesión podemos decir que éramos rápidos en la atención, cosa fundamental en el turismo de paso donde todos andamos apurados”.
Para Filandro Pontes (Lalo) “mi actividad comenzó en 1969, cuando jugaba en el Club Wanders que presidía el “Cacho” Gatti, quien me consiguió trabajo en el OPEL. Allí comenzamos con José Rocha como piletero, cargando heladeras y haciendo mandados. Al retirarse los mozos más viejos fueron quedando espacios que se fueron llenando con los aprendices, ingresando en forma efectiva en 1970. Entre los referentes de aquellos años podemos citar a Libano Etchetto con el cual aprendimos muchas cosas que fueron fundamentales en nuestro aprendizaje.
El OPEL tenía una característica muy especial para administrar su empresa y mantener el equilibrio necesario entre un bar con billar, truco y puntiño y un comedor donde se destacaba el orden, teniendo en cuenta que era el punto obligado de las familias fronterizas. Trabajamos en el OPEL hasta el año 1973 en que nos fuimos a trabajar en El Palenque con Fernando Correa y en 1976 en parrillada Jesús hasta el día de hoy.
Esta continuidad nos ha permitido cosechar clientes y amigos que se fueron forjando a través de los años y de los cuales, algunos nos visitaron por primera vez hace más de 30 años.”