Tras el enérgico rechazo de la población castillense al proyecto municipal que pretende instalar un vertedero sanitario junto al basurero de esta ciudad, el alcalde Raúl Servetto y el Intendente Artigas Barrios analizan la situación en procura de una solución definitiva.
Esta medida ha generado profundo malestar en la población castillense quien ha iniciado una serie de movilizaciones para evitar que la ciudad de los palmares se convierta en el basurero del departamento al recibir diariamente los residuos de varias poblaciones. Cabe señalar que en las últimas horas se han recogido más de 1.000 firmas rechazando esta medida municipal que estaría violando las normas existentes sobre el status sanitario de la población.
BASURA CONTAMINANTE
Mientras algunas poblaciones del departamento continúan discutiendo el destino final de los residuos, la prensa nacional acaba de ofrecer un detallado informe sobre el tiempo que tarda la naturaleza para degradar lo que tiramos diariamente. Parte del informe establece que un chicle masticado tarda 5 años, papel y cartón 1 año, latas de refrescos (aluminio) 10 años, juguetes de plástico 300 años, botellas de plástico más de 100 años, bolsas plásticas 150 años, polietileno y aluminio 30 años, disquetes (plástico y metal) entre 100 y mil años, encendedores 100 años, botellas y frascos de vidrio 4.000 años, y aerosoles (metal) 30 años. Las pilas más de 1.000 años, mientras sus componentes son altamente contaminantes y no se degradan. De acuerdo al informe mencionado los desechos orgánicos no se degradan, siempre que no se mezclen con los inorgánicos ni con sustancias químicas. Cabe señalar la importancia que se le asigna a la clasificación de residuos, tarea que cumplen en algunas oportunidades los carritos que pasan antes del camión municipal, y van clasificando por decirlo de alguna manera, recuperando algo de lo que hemos tirado. De esta manera se evita que mucha basura (contaminante) termine en los arroyos, ríos y playas del departamento. Clasificar siquiera un bajo porcentaje de la basura que arrojamos a la calle, sería una forma de cuidar la naturaleza, teniendo en cuenta que los pañales sucios demoran 100 años en degradarse y que para hacer 1.000 kilos de papel hay que cortar 10 árboles.