En este transitar por la historia de la música y el canto fronterizo nos hemos reencontrado en varias oportunidades con los mayores exponentes del tango uruguayo, que durante medio siglo marcaron una época del 2 X 4, en todos los rincones de nuestro país.
Entre varios, un hijo adoptivo de Chuy, que había llegado en edad escolar para quedarse definitivamente: Edison Serrón.
Hace algunos años, la tarde lluviosa se quiso asociar a la nostalgia de visitarlo en su casa de Laguna de los Patos, y retroceder algunos años hasta ubicarnos en la década del 50 cuando Edison Serrón era simplemente el “Bocha”, un joven inquieto que ayudaba en el reparto de la panadería de su padre. Por aquellos años era común escuchar la voz de los panaderos y carniceros que entregaban a domicilio, mientras Efraín y Agosto pregonaban a los cuatro vientos los pocos diarios que llegaban a la frontera.
Todavía no teníamos pretensiones de ciudad, cuando el “Bocha” con 16 años debuta en el Club Social interpretando el tango Cafetín de Buenos Aires con el acompañamiento musical de Gonzáles en bandoneón y Adán Selayarán en violín. Fecha inolvidable para los amantes del tango que suspendieron el baile para escuchar en silencio casi místico al “gurí” de Pan de Azúcar, que se ganó desde el pique la ciudadanía chuiense.
Sus actuaciones junto a grandes orquestas dejaron una huella que perdurara para siempre en la memoria de quienes tuvieron la suerte de escucharlo. En 1959 se realiza a nivel nacional el Concurso Oyama para Amarga Cinco Raíces donde 4.800 participantes se disputarían la posibilidad de integrarse a la orquesta de Donato Racciatti. La ronda de clasificación se cumplió en Rocha, junto a la orquesta de Pancho Teibo en el auditorio de CW 37 Difusora Rochense y la final departamental en los salones del Club Obrero interpretando el tango Hasta Siempre Amor, de Federico Silva y Donato Racciatti.
Ganador por varias cabezas, el “Bocha” estaba entre los mejores del país, esperándolo Montevideo para la prueba final. La ronda previa se cumplió en la fono platea de CX 16 Radio Carve y la final en el Estadio Centenario frente a la Tribuna Olímpica. Entre los finalistas era el único afincado en el interior, pero no por ello sintió el peso de la responsabilidad, ubicándose entre los cuatro mejores exponentes del tango uruguayo, trayendo para la frontera el titulo de la VOZ DE LA SIMPATÍA. Félix Romero ganó el certamen y la posibilidad de acompañar la orquesta de Donatto Racciatti, mientras que Prospero Cruz resultó La Voz de Montevideo y Washington Saavedra LA VOZ DE LA JUVENTUD.
Una vez finalizado el certamen fue llevado en andas desde el Estadio Centenario hasta la Casa de Rocha, donde se le tributó un apoteósico recibimiento por parte de los rochenses radicados en la capital del país. Tras esta consagración surge su primer contrato con la orquesta DON HORACIO, continuando luego con Di Carlo -Roldan y Antonio Cerviño desde 1963 hasta 1967, donde alterna con Alberto Rivero. Continúa luego con las orquestas de Oldimar Cáceres y Toto Damario, presentándose en todos los canales de la televisión uruguaya de aquellos años. También actuó durante dos meses en el Teatro de Verano del Parque Rodó, en el espectáculo denominado “Muchachos que Peinan Canas”.
Artista exclusivo del sello- Philips grabó su primer disco con el tema HOY LA HE VISTO PASAR A MARÍA de Silvio Soldán y Hugo Marcel.
Fueron más de 20 años de actuaciones continuas en distintos escenarios de nuestro país, Argentina y Brasil hasta que un buen día con un dejo de amargura por proyectos que no llegaron a concretarse abandono definitivamente el canto y encaminó sus pasos hacia la frontera.