Con su cuota de sabiduría un antiguo refrán prevenía, en estos términos: “Ni tanto, ni tan calvo que se le vean los sesos.” La recomendación parece inspirarse en el tribuno ateniense Solón para quien la mesura en el juicio hace a la verdad y es una aptitud virtuosa.
Para escribir es necesario leer, analizar y estudiar, como forma de emitir reflexiones responsables.
Un viejo asunto en cualquier redacción periodística es conciliar con certeza el título de una noticia con el contenido fundamental de la información.
Es cierto que el volumen de la rotulación aprieta y encasilla los términos aplicables. Pero, muchas veces, de manera aviesa, las titulaciones se hacen engañosas, se disfrazan los datos y “se pasa gato por liebre”. Es cuando operan razones políticas o de conveniencia.
Es sabido que las personas que “leen de ojito” o de paso, lo único que pueden captar -y lo que luego repetirán- aquel rótulo de pocas palabras.
Los lectores habituales de prensa escrita solemos advertir estos desfasajes, se motiven en cualquiera de las razones posibles.
Y en esto me he de detener a propósito de lo que estampara el Diario “El País” (MVD – 18.01.2014 – pág. A2), al dar como principal noticia internacional: “Obama le ordenó a la NSA que deje de espiar a presidentes aliados” Más aún, en el colgado superior, encima de una enorme foto a 4 columnas de su formato “sábana”, afirmaba con contundencia absoluta: “Espionaje global. El presidente de EE.UU. puso fin al programa de la NSA. Obama criticó al exanalista Edgard Snowden y advirtió sobre el riesgo de revelar secretos que afecten la seguridad”.
De modo obvio, la afirmación así escrita concita adhesión y alivio para una cuestión que hirió la confianza entre mandatarios, generando fuerte rispidez y rechazo en los ámbitos diplomáticos y en la opinión ciudadana universal.
En rigor, la presentación fue falaciosa. Tenía pies de barro. El texto se ocupa de mostrar que la medida de Obama sólo consistió en retoques a la acción de la agencia de seguridad NSA, sin desistir de lo que hacía: espiar, sin tasa ni medida.
Está bien clarito y transcribo, de la página citada “ut supra”, en qué consistió la medida del presidente norteamericano: “He dejado claro a nuestra comunidad de inteligencia que, a no ser que haya un importante motivo de seguridad nacional, no se vigilarán las comunicaciones de jefes de estado y gobierno amigos y aliados cercanos”, afirmó el mandatario, quien puntualizó que Estados Unidos continuará recogiendo información sobre las intenciones de los gobiernos de diversos países. “No pediremos disculpas simplemente porque nuestros servicios son eficaces.”
¿Qué es un “importante motivo de seguridad”, ante quién se ventila y quién lo define? Es evidente que no será en consulta ni con la presidenta de Brasil, ni con la canciller alemana, quienes censuraron el espionaje de que eran objeto.
El nervio de la noticia de las agencias EFE y AFP estaba aquí. La titulación invertida hizo que al calvo se le viera hasta el seso...
La manipulación se patentiza, más aún, cuando se comprueba que la versión digital cambia el texto de la impresa.
Nada gracioso.
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