-II- APOSTILLAS A LA IMPLOSIÓN
REPERCUSIÓN INTERNACIONAL
La técnica constructiva concebida por el experto Leonel Viera para llevar adelante el enorme pabellón -que albergaría la 1ra. Exposición Nacional de la Producción (1956)- se basó en una aplicación original del hormigón armado. El eminente arquitecto italiano Bruno Zevi (1918-2000), editor especializado en la rama, comentó la singularidad estructural del Cilindro en su revista de crónicas e historia. El concepto de “nueva estructura”, formulado por Viera, en forma rápida fue adoptado para un espacio cerrado creado en el campus de la Universidad de Columbia y para el estadio Madison Square Garden, ambos en Nueva York.
ALGO DE LA FAMILIA VIERA
Leonel Viera (1918-1975) era oriundo de Tacuarembó. Perteneció a una proficua familia de intelectuales y militantes políticos. Del trato con algunos de ellos guardo recuerdos fraternos.
Viera en 1971 fue candidato a Intendente por Montevideo, en la fracción de W. Ferreira Aldunate y C. J. Pereira.
Sus hermanos, Luis Alberto (Licho) y Eduardo (El rengo), fueron respectivamente, catedrático de la Facultad de Derecho y, director de El Popular, además de suplente de diputado y senador por el marxismo. Un tercer hermano es recordado por haber sido un activo denunciante de devaluaciones del peso frente al dólar en los años ´60.
Marina Viera, hija de Leonel, coadyuvó activamente -en 1984- en el proceso de recuperación democrática, desde su dominio en cuestiones electorales.
INSPECCIÓN A “EL CILINDRO”
Adelantándose a su tiempo, el Dr. Alfredo Alambarri -pediatra heredero del Prof. Dr. Luis Morquio-, había creado ya para 1956 (como presidente del Consejo del Niño, ahora INAU) la “Brigada Móvil de Acción Social”. En la zona geográfica del Cilindro había familias pauperizadas cuyos niños ejercían la mendicidad. Junto a las asistentes sociales Dora López (descendiente de Juan Spikerman, miembro de la expedición de Lavalleja a La Agraciada) y la doloreña Ángela Osores (periodista) se efectuó el reconocimiento del lugar, detectándose menores en situación de calle. Allí funcionaría la planta de Saeta Canal 10. Los chicos correteaban sin control entre cables rastreros, con uniones protegidas con tiras de tela arpillera…
Se adoptaron las medidas pertinentes. La política tuitiva de la infancia, para Alambarri, hacía necesario “ir al encuentro de la problemática social”, sin esperar desde un sillón burocrático.
ALEGRÍAS, TRISTEZAS, LUCHAS
En 1967 el gran recinto creado por Leonel Viera fue reacondicionado, asumiendo la calidad de un estadio, apto para deportes y espectáculos. Ahí están amontonadas vivencias de triunfos uruguayos, de voces lanzadas al viento con sus músicas y, también, palabras de recordados oradores ondulando en sus banderas..
Las tristezas derivan de la hora bárbara en que se lo utilizó por los dictadores como un verdadero “campo de concentración urbano”.
Padecí, entre los miles de compatriotas que por allí pasaron, la arbitraria internación (1) dispuesta por el Director Nacional de Inteligencia, Inspector Víctor Castiglioni, en julio de 1974. Se le imputaba ser mentor del “Escuadrón de la Muerte”.
Pablo Cayota, académico del CLAEH, mensajeó a Radio “El Espectador”, el 09.05.2014: “Más que una cárcel fue un espacio de lucha por la libertad. Visitando a mi padre en dictadura había mucho frío, humo, sobre todo mucha dignidad y solidaridad.”
De aquellas horas, de vida incierta, recuerdo la emoción del abrazo que recibiera de mi hijo de 5 años y sus lágrimas inteligentes.
Y a mi amigo, Eduardo Arigón, quien luego de liberado quedó -para siempre- como “desaparecido”.
“El Cilindro” es ahora una página de la historia colectiva.
En ella perdurará.
LLAMADA
(1): Investigación UDELAR – Tomo II – Listado general presos políticos – Págs. 65 y sgts.
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